martes, 15 de marzo de 2011

Energía Nuclear y Fusión del Núcleo: Cómo funciona y Qué es

Desde hace ya tiempo se habla sobre la seguridad que tienen las centrales nucleares, su conveniencia, sus residuos, sus prórrogas, etc. Ahora, a causa de la crisis nuclear que hay en Fukushima el tema está en boca de todos. El riesgo que hay en el país nipón va desde la emisión de radiaciones hasta la fusión del núcleo.

Energía nuclear y fusión del núcleo: cómo funciona y qué es


Aqui les dejo una imagen ("click" sobre ella para verla más grande) explicando lo que ocurre en Fukushima:

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lunes, 14 de marzo de 2011

La Ciudad y los Desastres Naturales

Las últimas semanas los medios de información han desplazado su rutina sobre los menudos acontecimientos políticos del día a día, para informarnos de lamentables dramas humanos que tienen que ver con los embates de la naturaleza sobre nuestras desprotegidas ciudades y regiones. En general, los ciudadanos contemplan estos eventos, donde las fuerzas ciegas de la naturaleza golpean a la comunidad urbana en forma devastadora, como una suerte de castigo divino o manifestación de poderes sobrenaturales que actúan irremediablemente contra los seres humanos sin que nada se pueda hacer al respecto. Sin embargo, estas aparentemente perversas fuerzas naturales han venido actuando sobre los territorios de los valles, llanos o punas desde mucho antes de la presencia humana organizada en ciudades. Las inundaciones, los deslizamientos de tierras y otros de mayor gravedad (terremotos, huracanes, etc.) son parte de la dinámica del planeta, aunque ciertamente el calentamiento global que experimentamos puede influir en una mayor intensidad de estas manifestaciones, que de por sí, no son necesariamente catastróficas.

En realidad un desastre natural, excepto los terremotos, es un proceso relativamente previsible que se desencadena cuando los factores de riesgo que los producen se incrementan. En general, la devastación de la flora nativa, la destrucción de los bosques naturales, el desvío o anulación de las corrientes de agua que drenan las faldas de montaña, se convierten en otros tantos factores que “preparan” el drama de los desastres naturales. Las ciudades, en este orden, son las formas más radicales de agresión al medio natural; sin embargo, un desarrollo urbano sostenible, es decir, cuidadoso de conservar el balance entre expansión urbana y preservación de la capacidad de la naturaleza para reponerse de estas agresiones, sin duda aminora la intensidad y la frecuencia de este tipo de catástrofes. En cambio si el proceso urbano es agresivo con la naturaleza, si la ciudad crece a costa de destruir la calidad y consistencia de los suelos, de destruir el drenaje natural de los mismos, de propiciar procesos de erosión extensos, de contaminar el aire y las aguas, de destruir la cubierta vegetal, etc., ciertamente que tarde o temprano, la Madre Tierra pasará una pesada factura, bajo la forma de desastres naturales, que en realidad no son tan naturales, pues en buena medida han sido laboriosamente preparados por el comportamiento poco racional de los propios habitantes urbanos.

Analizando con mayor atención este último aspecto, se puede afirmar que el crecimiento de ciudades como Cochabamba, sobre todo a partir de la segunda mitad del siglo XX, se realizó a costa de extensas agresiones al medio ambiente: Se destruyeron los restos de bosques primitivos de sotos y kewiñas y también los bosques de sustitución con otras especies; se alteró el régimen de drenaje pluvial del sistema cordillera-valle, lo que equivale a decir que se destruyeron y cambiaron los cursos naturales de las aguas que alimentan el sistema hidrográfico del río Rocha; se contaminaron los acuíferos, etc. Como consecuencia de todo ello, el valle central perdió su humedad natural, su atmósfera recibe toneladas de polvo de cientos de hectáreas erosionadas y calles sin pavimento, a lo que se suman volúmenes crecientes y no bien precisados de CO2, metano, nitrógeno e infinidad de bacterias provenientes de excretas humanas y residuos sólidos que producen, por una parte, un abultado parque automotor, y por otra, decenas de barrios nuevos y antiguos, la mayor parte irregulares situados en la extensa periferia urbana, donde la carencia total de servicios básicos es la norma y no la excepción.

Por todo ello, no resulta extraño que los desastres naturales afecten con preferencia a los grupos sociales más vulnerables, los que viven inmersos en la pobreza y sus secuelas. Ocurre que son justamente estos estratos inmersos en la economía informal, los que ocupan los sitios de mayor riesgo, los que han edificado su hábitat en conos de deyección de torrenteras, los que habitan en las vecindades de basurales como K’ara K’ara, los que ocupan laderas y autoconstruyen viviendas sin aplicar técnicas constructivas y preventivas para esta condición compleja de suelo urbano.

¿Por qué esta preferencia para ocupar tan irracionalmente el ámbito urbano? Por la simple razón de que el mercado de tierras urbanas para estos sectores vulnerables solo les oferta lotes de bajo costo en sitios de altos riesgos naturales (lechos de torrenteras aplanadas, laderas escarpadas, áreas inundables, lagunas desecadas, en fin, lugares que el municipio considera no aptos para edificar, y obviamente, sin ninguna esperanza de dotación de infraestructura básica, incluso a largo plazo.

En suma, esta combinación de búsqueda sin fin de tierras de bajo costo, autoconstrucción de vivienda precaria y formas irracionales de alterar los delicados equilibrios de la naturaleza, son los que preparan los llamados desastres naturales en las zonas urbanas. Por tanto, la prevención de desastres no solo pasa por limpiar torrenteras, bocas de tormenta o educar a la gente; sino también, por controlar un mercado de tierras anárquico que hace del riesgo y la prohibición un negocio. Esperemos que el municipio tenga algo que decir a este respecto.

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viernes, 11 de marzo de 2011

500 Millones de Dólares para la Geotérmica de Laguna Colorada

Aparte de unos 170 mil metros cúbicos de gas natural, el mega negocio de la industrialización del litio y otros recursos evaporíticos del altiplano requerirá 30 megavatios de energía eléctrica, provenientes de una central geotérmica que la cooperación japonesa instalará en Laguna Colorada, Potosí, al influjo de poderosa JOGMEC, la corporación estatal del petróleo y los metales del Japón.

Las cuatro plantas del complejo geotérmico –el más grande de su tipo en el continente, cada una de 25 megavatios (MW)–, estarían listas el 2016, aunque el Gobierno gestiona su conclusión para el 2014, con una inversión de 500 millones de dólares de los cuales 260 serán empleados en una primera fase para generar 50 MW, precisó el director de la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JJICA), Hirofumi Matsuyama.

La energía geotérmica proviene del interior de la tierra a través de fumarolas y aguas termales que abundan en la zona volcánica del suroeste boliviano, próxima a la frontera con Chile y puede ser aprovechada para su conversión en energía eléctrica.

Es lo que comienza a desarrollar la Japan Oil, Gas and Metal National Corporation, a través de Sumitomo, Mitsubishi y Nittetsu Mining Consultants, para emplear la geotermia en diversos proyectos como una turbina de vapor en el salar de Empexa, el beneficio directo en el secado de productos evaporíticos (carbonato de litio, cloruro de potasio), el uso agrícola en cultivos de invernaderos, y en el lavado de pelo de llama y otros camélidos, o sencillamente en la generación eléctrica para utilizarla en la zona e inyectarla al Sistema Integrado Nacional (SIN), que administra la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE).

A nivel mundial, el uso de esta energía –“limpia”– para electricidad ha crecido a unos 8.000 MW, de los cuales Estados Unidos genera 2.700 MW.

Por su parte, informes de prensa señalan que ENDE planea construir hasta el 2021 ocho plantas hidroeléctricas para generar 6.400 MW destinados a la exportación y el mercado interno.

GEOTERMIA AL SUR DEL GRAN SALAR
El país cuenta con 17.000 kilómetros cuadrados de salares empezando por el de Uyuni y Coipasa, en Oruro. Les siguen, en dimensión, los de Chiguana, Empexa, Challviri, Pastos Grandes, Laguani, Capina, de la Laguna, Laguna Cañapa, Laguna Colorada y otros más pequeños.

Algunos, como los de Empexa, La Laguna y Laguna Colorada, constituyen notables recursos geotérmicos que afloran también en las regiones aledañas de Colcha K, Pastos Grandes y Agua de Castilla, todos en las provincias Nor y Sur Lipez.

La JOGMEC coopera en los trabajos previos para planificar la explotación de los recursos evaporíticos, analizando el potencial de los recursos geotérmicos a fin de generar hasta 100 MW de energía eléctrica, gran parte de los cuales servirá para industrializar el litio.

De acuerdo con el informe presentado en el reciente seminario sobre Desarrollo de Recursos Estratégicos en Bolivia, el potencial de recursos geotérmicos se distribuye conforme a la ubicación de los volcanes: nuevos en el Oeste y viejos cuanto más al Este se encuentran emplazados.

La temperatura estimada es de 170-200 grados centígrados en el salar de Empexa, 120 en el de Laguna, 140 en Pasto Grande, 80 en Cocha K y 60 en Agua Castilla.

En la zona del Salar de Empexa, es posible la explotación de generación eléctrica y aprovechamiento industrial, considerándose que su reserva de recursos, por el método volumétrico convertido en generación eléctrica, es de 15 megavatios.

En caso de aprovechar el calor para la fabricación, por ejemplo, de potasio con generación eléctrica, los estudios de la corporación JOGMEC y las empresas japonesas justifican el análisis económico considerando el costo de adquisición de la energía basada en petróleos.

Las reservas evaporíticas se encuentran lejos de los bolsones de hidrocarburos así como también de las plantas termoeléctricas y de las centrales hidroeléctricas existentes, recordó la Corporación, por lo que se requiere un gasoducto y línea de transmisión de fluido eléctrico a lo largo de al menos 145 kilómetros.

Entre las previsiones se encuentra instalar hasta el 2014 una línea de transmisión de circuito simple de 230 KW y 170 kilómetros, a un costo total de 312 millones de dólares.

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jueves, 10 de marzo de 2011

Alistan la Importación de Buses Eléctricos para el Transporte Público

La empresa Crown Limitada anunció el sábado que tiene entre sus planes inmediatos importar buses 100 por cientos eléctricos de industria China a Bolivia para el servicio de transporte público.

El gerente de Crown, Luis Rojas, en contacto telefónico con la Red Erbol, dijo que su empresa quiere traer buses eléctricos al país con vistas al ahorro de energía, porque la gasolina, el diesel y otros carburantes tienen cada vez un costo más elevado.

“Estamos viendo las oportunidades de traer estos buses eléctricos como una alternativa al transporte público. La empresa BYD ya nos mandó el prototipo, las imágenes y todo, mientras nosotros estamos confirmando aquí la demanda de estos motorizados, porque queremos traer a pedido, teniendo en cuenta que tendrá no más un costo considerable”, dijo Rojas.

Sobre el funcionamiento de los vehículos, explicó que este tipo de buses se cargan enchufándolos a un tomacorriente de 220 voltios durante siete horas, tras ese tiempo el bus puede circular hasta 100 kilómetros, aunque también tiene un panel solar en el techo que va cargando de energía.

“A medida que uno va frenando o haciendo alguna fricción se va también recargando”, acotó.

Explicó que BYD (Build Your Dreams) es una nueva marca de vehículos chinos de muy buena calidad y con inversionistas reconocidos a nivel mundial.

“Se caracteriza por tener innovación y desarrollo tecnológico permanente, nació fabricando baterías de litio para celulares y desde entonces desarrolló nuevas tecnologías en carros eléctricidad”, puntualizó.

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martes, 8 de marzo de 2011

Híbridos: El Declive del Combustible Fósil

El reino de los combustibles fósiles ya no es imbatible. Pese a ser una economía “gasificada”, Bolivia tiene, según los expertos, una gran oportunidad con sus reservas de litio, que responde a los intereses de varias firmas. Honda, Ford, Toyota y otras marcas tienen prototipos que funcionan con electricidad desde hace tiempo. La estrella de estas baterías es el litio, y el país tiene las reservas más grandes del mundo.

El primer vehículo movido con baterías de litio llegó a Bolivia este año. Fue presentado en la segunda versión de Fiacruz y llamó la atención de los compradores. Según Luis Rojas, gerente de Crown, la importadora de los vehículos BYD, el interés de los compradores ha cumplido sus expectativas. Varias decenas del híbrido gas-gasolina fueron vendidas y los pedidos llegan constantemente.

Con un motor de 1.500 cc y un tanque de 13,5 metros cúbicos de gas, está pensado para competir con los que se adaptan en talleres de toda la ciudad. Para un motor de ese tamaño o incluso más grande, se colocan tanques de 10 metros cúbicos. No se ha puesto a la venta ningún auto eléctrico, pero son varios los interesados en que el F3 DM se quede en Bolivia, pese a que tampoco tiene un precio establecido. Lo que ha llamado la atención son sus características de economía de combustible y facilidad de recarga de electricidad.

Las siglas de la empresa china BYD significan Build Your Dreams (construye tus sueños). Fue fundada en 1995 y se convirtió en la mayor proveedora de baterías del mundo. Nokia, Samsung, Motorola y otras marcas compran sus productos. Después de ver cómo sus acciones comenzaban a subir, el multimillonario Warren Buffet decidió invertir un par de cientos de millones de dólares para crear BYD Auto. Fue en 2003. Desde entonces, el precio de la compañía aumentó seis veces.

Los vehículos que se mostraron en Fiacruz están dirigidos a mercados de Argentina, Perú, Chile y Bolivia, donde el uso del gas natural es corriente. Brasil, con su opción de autos que funcionan con alcohol (más de un 50 por ciento combina etanol con gasolina), no deja de ser un mercado interesante.

Al fin y al cabo, se venden cada año más de 3 millones de vehículos en Brasil, mientras que en Bolivia se venden alrededor de 9 mil en el mismo periodo, según Marcos Córdoba, expresidente de la Cámara Boliviana del Automotor.


OPORTUNIDAD PARA LOS NEGOCIOS
El presidente de Comibol, Hugo Miranda, considera que la presencia de autos híbridos en el país es una “buena señal”. Aunque el presidente Evo Morales pidió recientemente que se instale una fábrica de vehículos en Uyuni, donde está una de las reservas de litio más grandes del mundo, Miranda cree que es mejor empezar fabricando baterías de litio. Antes de llegar a eso, se debe obtener el carbonato de litio. Para eso se está empleando tecnología boliviana, y Miranda estima que en 2014 se podrán producir las primeras baterías. “Llevamos más de dos años haciendo pruebas y hemos obtenido resultados positivos”, afirmó.

La persona que ve de cerca este proceso es Juan Carlos Montenegro, un ingeniero metalúrgico que trabajó en Comibol y realizó trabajos de investigación en universidades bolivianas y en algunas de Europa. Mientras se lo entrevistaba, asistía al seminario de Desarrollo de Sectores Estratégicos en Bolivia, que concluyó el viernes 25 de febrero. El invitado principal del seminario fue Japón, que llegó incluso con su viceministro de Economía, Kaname Tajima. Esos pasos previos deben conducir a la fabricación de baterías a ion litio, la fase más elaborada del proyecto de industrialización.

“La batería de ion litio es la base y en este momento tiene ya un importante desarrollo y proyección. La importancia estratégica consiste en que la tendencia mundial se inclina a reemplazar los motores de combustión típicos del transporte a baterías de litio. Así se eliminará el empleo de combustible fósil”, afirma este ingeniero.

El proceso de extracción y obtención del carbonato de litio se hace con fondos garantizados por el Estado. “Es una tecnología propia desarrollada por bolivianos”, insiste Montenegro. La inversión para obtener cloruro de potasio y otros derivados llega a los $us 485 millones. En la fase de producción de baterías se necesitará un socio, y se espera que hasta este año se defina si será Japón, Corea, Brasil, Rusia o Francia.

Mientras tanto, con la planta piloto terminada en Uyuni, se están encarando nuevas operaciones en el salar de Coipasa, que está en Oruro.

¿CUÁNTO LITIO TENEMOS?
“Hay especulaciones de todo tipo”, comenta el especialista. Se refiere a versiones que aseguran que las reservas de Afganistán (encontradas por geólogos estadounidenses) son mayores que las bolivianas. Según el equipo de la gerencia de Recursos Evaporíticos de Comibol, hay 100 millones de toneladas de este metal. “Son las reservas del 70 por ciento de litio que hay en el mundo”, asegura Montenegro, que ve la futura economía boliviana dominada por este metal. A fin de año empezará la producción de los primeros volúmenes de carbonato de litio, con la intención de ingresar a algún mercado. Esto ocurre después de que el 24 de diciembre del año pasado empezara el bombeo de material a las piscinas de evaporación. Esto sólo ha permitido la obtención de pequeñas cantidades del mencionado cloruro.

INTERÉS EN TODAS PARTES
No le faltará competencia al mineral boliviano. El ingeniero mexicano Francisco Javier Pérez trabajó en el diseño de un vehículo que funciona a base de celdas de hidrógeno. El proyecto fue apoyado por el Instituto Politécnico Nacional (IPN). El trabajo mereció un premio de investigación a escala nacional. Roberto Herrera Charles, del IPN, explicó a Extra que el trabajo se realizó con un equipo multidisciplinario que incluyó a científicos de Inglaterra. Justamente en ese país, hace dos años se instalaron buses movidos con hidrógeno. Según Herrera Charles, se piensa también aprovechar la energía solar, puesto que Baja California recibe mucha radiación durante todo el año.

La investigadora mexicana Ana Lilia Ocampo Flores, de la Facultad de Química de la UNAM de México, ha desarrollado membranas que pueden conducir iones. Esas membranas pueden usarse en celdas de combustible, sensores y baterías de litio. Las opciones no acaban ahí, puesto que aún queda la energía atómica. El ingeniero nuclear Eduardo Elder, que trabajó en la Comision de Energía Atómica en Argentina y en Europa, considera que aún estamos lejos de usar ese tipo de energía, que puede mover automóviles (ya se usa en barcos y submarinos).

“Un choque con esos autos podría ser significativo”, advierte. Las reservas de uranio y litio del cerro Pahua, entre Oruro y Potosí, pueden conducir al país --dicen los expertos-- a una nueva etapa minera.

Aumentan las fuentes de energía
  •  Islandia fue el primer país del mundo que instaló una estación de hidrógeno. Tres buses funcionan con este gas.
  • Barcelona ya encargó sus primeros buses movidos con electricidad. La empresa china BYD firmó el convenio con el ayuntamiento catalán. 
  • Las celdas de combustible con membranas que desarrolló la UNAM de México pueden usarse en una central eléctrica y hasta en un celular. No contaminan. 
  • Honda utiliza una pila de combustible para vehículos que ya vende en Japón y Estados Unidos.
  • Cinco buses de Londres están impulsados por hidrógeno desde enero de este año. También se instaló un “surtidor” de hidrógeno líquido y gaseoso. 
  • Se estima que las ventas de híbridos alcanzarán los 6 millones de unidades en China, Estados Unidos y Europa. 
  • Los submarinos alemanes y los españoles funcionan con pilas de combustible de hidrógeno. Boeing hizo volar un prototipo impulsado con este tipo de pila. 
  • Los edificios inteligentes utilizarán membranas para cambiar la intensidad de las luces y la temperatura.
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Sólo un 3% de Agua de las Represas es para Energía

Sólo un tres por ciento del total de agua almacenada –600 millones de metros cúbicos (m3)– en 287 represas registradas en el Inventario Nacional de Presas en Bolivia 2010 es destinado para la producción de energía hidroeléctrica en el país.

Del total de la energía eléctrica que se consume en Bolivia, un 40 por ciento es generado por hidroeléctricas y un 60 por ciento por termoeléctricas que utilizan gas.

La investigación, encargada por el Viceministerio de Recursos Hídricos y Riego al Programa de Desarrollo Agropecuario Sustentable, indica que de las 287 presas identificadas en el país, sólo nueve generan energía eléctrica con el recurso agua y otras tres comparten su uso con la industria.

A pesar de tener una enorme potencialidad por las características geográficas del país y la demanda de energía eléctrica por algunos países vecinos como Chile, Argentina y Brasil, el Estado no tiene la capacidad de encarar proyectos de gran envergadura que apunten a la hidroeléctrica como base de proyectos de generación de energía por sus altos costos, señala el estudio.



Inversiones
Varios especialistas coinciden en que apostar al desarrollo de la hidrología acarrearía beneficios como el abaratamiento en el costo de la energía domiciliaría, industrial y sobre todo un mercado externo.

Para el catedrático de la carrera de Ingeniería Eléctrica de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS) Ramiro Pinto, una buena planificación en cuanto a los costos en proyectos hidroeléctricos repercutirá en tener menores costos de energía eléctrica sin tener que optar a tarifas solidarias. “Yo estoy convencido de que la hidroelectricidad debe ser la base del desarrollo del país superando todos los problemas que se tienen con respecto a la contaminación ambiental y regulando los costos”, señala.

Pinto recomienda que para fortalecer la escasa producción de energía eléctrica con recursos hídricos se deben cuidar las inversiones en los proyectos fijando precios promedio.

“En Brasil tienen un sistema de subastas, tienen un precio fijo para encarar proyectos grandes con un aproximado de 300 dólares por megavatio (MW).Cuando se lanza la licitación, consiguen licitar proyectos con hasta 34 dólares por MW”, dice.

Termoeléctricas
Una de las preocupaciones de Pinto es que el país tiende a los emplazamientos de termoeléctricas como únicas generadoras de energía que a la larga llegan a convertirse en “elefantes blancos” por usar como materia prima el gas, un recurso no renovable.

Para el experto, orientar al país hacia una matriz térmica crea una dependencia del combustible: “Se contamina el medio ambiente, pero además dejamos de tener un recurso no renovable como es el gas”.

Para el jefe del departamento de la carrera de Ingeniería Eléctrica, Walter Cossío, la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) debe tener la capacidad de diseñar proyectos a largo plazo que permitan abastecer al país de energía tomando en cuenta la hidrología.

“Los costos de la energía eléctrica bajarían considerablemente”, dice Cossío.

Políticas del Gobierno frenan las inversiones
La investigación “Tendencias y desafíos para el desarrollo del sector eléctrico boliviano”, elaborada por el Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (Cedla), indica que la política del Gobierno, que se caracteriza principalmente por la reducción de tarifas al consumidor, perjudica en general a las empresas generadoras, cuyas rentabilidades se ven reducidas.

Las hidroeléctricas –dice el estudio– son las más afectadas pues el bajo costo del gas natural subvencionado y utilizado para la generación de energía eléctrica reduce el costo de la energía para las termoeléctricas alterando sus ingresos.

“Esta subvención al gas no perjudica a los que generan electricidad con unidades térmicas puesto que se benefician de dicha subvención”, señala la investigación.

Añade que los sectores de distribución y transmisión de la cadena tienen condiciones económicas estables, pero es el sector de generación de electricidad el que está sujeto a incertidumbre en lo que a sus rentabilidades se refiere.

LOS PROYECTOS TIENEN ELEVADOS COSTOS
Uno de los mayores obstáculos para hacer realidad proyectos hidroeléctricos en el país, los cuales poseen grandes potencialidades, es el elevado costo que demanda su ejecución.

Los especialistas mencionan que para el financiamiento de los proyectos se debe optar por préstamos o convenios con los países que demandan energía eléctrica.

Señalan también que los proyectos de hidroelectricidad no son diseñados para solucionar problemas de desabastecimiento a corto plazo pues su instalación tarda entre unos ocho a nueve años, a diferencia de las plantas termoeléctricas, que sólo tardan dos años.

Pese a los problemas existentes y las trabas para la construcción de nuevas represas, para el investigador de la carrera de Ingeniería Eléctrica de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS) Juan Montero, por ahora en Bolivia la generación de energía eléctrica, ya sea por las presas de agua o por termoeléctricas, logra abastecer casi a la totalidad de la población.

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