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domingo, 14 de agosto de 2016

Hidrogeneración en Pequeña Escala, una experiencia local

“Hidrogeneración en Pequeña escala, Una Experiencia Local, Programa Hidroenergético” es un libro recientemente editado por la UMSA, que detalla la experiencia de los autores Jose Luis Monroy Cuellar y Emilio Montaño Gonzales del Instituto de Hidráulica e Hidrología (ihh) de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) de La Paz.

La publicación de este libro, premia la producción intelectual de los investigadores de la UMSA y tuvo la cooperación de la ASDI (Agencia Sueca de Cooperación para el Desarrollo Internacional).

En el texto se refleja los emprendimientos en hidrogeneracion en pequeña escala desarrollados por el ihh de la UMSA desde los años 80, donde se ha logrado la fabricación local de turbinas hidráulicas tipo Michell Banki y Pelton de 1, 2 y 4 inyectores, reguladores electrónicos de carga y sistematizando los diseños de obras civiles y realizando el montaje de equipos hidroeléctricos completos, incluyendo líneas de transmisión distribución.

Con un total de 40 proyectos realizados desde 1988 a 2012, de los cuales 35 aún están operando en los departamentos de Oruro, La Paz, Chuquisaca y Cochabamba, el libro presentado muestra el perfeccionamiento de la tecnología desarrollada por el Instituto.

Los aspectos de diseño consideran la seguridad que hacen confiable la operación de la planta y estable la frecuencia de generación eléctrica, gracias a la implementación de un control de carga automático de fabricación local, el que fue diseñado por los investigadores del ihh, y que cuenta con un microcomputador integrado en un solo chip que contiene un software de construcción local altamente confiable. El resultado es un equipo eficiente, de fácil mantenimiento, apropiado al nivel técnico de quien lo opera y a precio de usuario final del 25% del costo de un equipo importado.

Muchas de estas plantas están asociadas a actividades productivas como: deshidratadores de frutas, moliendas, pre beneficiadoras de café, peladoras de arroz, centros de computación, etc., que permiten dar valor agregado a la producción local y apoyar la educación y salud.


Enlace para Descargar Libro

sábado, 7 de noviembre de 2015

Bolivia Construirá una Planta de Energía Solar Fotovoltaica y Otra Central Hidroeléctrica

El presidente Evo Morales anunció el inicio de estudios para la construcción de dos plantas eléctricas en el departamento de Potosí, una hidroeléctrica y otra de energía solar que producirán, en conjunto, hasta 190 megavatios.

Cerca de Cochabamba se va a hacer una planta hidroeléctrica que, según un estudio de prefactibilidad, generaría 130 megavatios y cubrirá la demanda interna de Potosí (…). También se construirá una planta de energía solar, en la que está prevista una inversión de 120 millones de dólares para generar entre 50 y 60 megavatios”, dijo.

La Gobernación de esta región identificó cuatro áreas donde se puede construir el proyecto solar y la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) definirá técnicamente cuál es la más apta.

Representantes del Comité Cívico Potosinista (Comcipo) llegaron a La Paz en julio y protagonizaron por más de 20 días movilizaciones para exigir al Gobierno que cumpla un pliego de 26 puntos, entre los que se pedía la construcción de plantas de energía hídrica, eólica y solar, además de carreteras, fábricas de cemento y de vidrio, y hospitales, entre otras obras.

Aniversario
Morales adelantó ayer sus felicitaciones por el 205 aniversario de la gesta libertaria potosina que se llevó a cabo el 10 de noviembre de 1810, cuando sus habitantes se levantaron en armas y tomaron prisionero al gobernador español Francisco de Paula Sanz.

Lamentó no estar presente para las celebraciones porque la fecha coincidió con su viaje de nueve días a Europa, en los que visitará Alemania, Francia, Italia e Irlanda en busca de mercados y de inversiones, de acuerdo con la ministra de Comunicación, Marianela Paco. “Lamento mucho (no estar presente), han coincidido estos pedidos de países de Europa con el aniversario del departamento de Potosí, por eso quiero anticipadamente desearles muchas felicidades, pero estos compromisos tan importantes lo impiden”, recalcó el mandatario.

Explicó que la anterior semana tuvo lugar una reunión de coordinación con autoridades departamentales y municipales potosinas, y dirigentes de organizaciones sociales con los que se acordó cumplir un cronograma de entrega de obras, firma de contratos e inicio de estudios para varios proyectos con la presencia del vicepresidente Álvaro García Linera, quien en su ausencia asumirá como presidente en ejercicio.

Se ha estructurado un cronograma para que el compañero Álvaro García Linera entregue todo lo acordado, tenemos un gran programa de proyectos para el departamento. Por ejemplo, estos días nos han entregado el estudio a diseño final para la planta de energía solar”, sostuvo Morales.

viernes, 23 de octubre de 2015

Perspectivas de las Energías Renovables en Bolivia

El uso de las fuentes de energía renovable va en aumento en el país. Los datos del Censo Nacional de Población y Vivienda 2012 (CNPV 2012) indican que el número de hogares que utiliza energía solar para cocinar alcanza a 1.088, y el número que la utiliza para proveerse de iluminación y, presumiblemente, de comunicación llega a 31.544.

Aunque el Censo no los contabiliza es cierto también que en el Chaco Cruceño varias comunidades, especialmente de menonitas, utilizan pequeños sistemas eólicos para el bombeo de agua; en cambio, en el altiplano orureño ha ido en aumento el número de sistemas fotovoltaicos de bombeo de agua.

Junto a esto debe anotarse que desde enero de 2014 está en funcionamiento el Parque Eólico de Qollpana, ubicado en el municipio de Pocona  Cochabamba, con una potencia instalada de 3MW; y desde septiembre del mismo año, también se cuenta con el Parque Solar Fotovoltaico de Cobija, con una potencia instalada de 5 MW.

Sin embargo de lo anotado, el uso de las fuentes de energía renovable todavía es marginal en el país. De hecho, el funcionamiento del sector energético boliviano está basado, casi completamente, en el uso de combustibles fósiles (Diésel, Gasolina, GLP, Gas Natural); inclusive, la mayor parte de la electricidad (73,60%) es generada por medio de Centrales Termoeléctricas alimentadas por Gas Natural y Diésel, y sólo lo restante (27,40%) por medio de Centrales Hidroeléctricas.

En ese marco, en adelante se evalúa ¿cuál es el potencial de las fuentes de energías renovables existentes en el país? ¿En qué medida pueden ser aprovechadas? ¿Cuáles son los impedimentos para su mayor aprovechamiento?

POTENCIAL DE LAS ENERGÍAS RENOVABLES EN BOLIVIA
Posiblemente, la fuente de energía de mayor potencial aprovechable del país esté constituido por la gran cantidad de ríos, riachuelos y arroyos con que cuenta el país, los mismos que pueden ser aprovechados para instalar plantas de generación eléctrica de las más pequeñas (menores a 2 kW) o de las más grandes (mayores a 5.000 MW).

Los estudios realizados por ENDE - OLADE (1984) han estimado que el potencial hidroenergético boliviano alcanza a 39.856,90 MW, capaces de generar 177.999,80 GWh de energía eléctrica. El mismo estudio confirma que, prácticamente, en todo el país existen corrientes de agua que pueden ser aprovechadas para la generación eléctrica, sin embargo, la mayor parte de dicho potencial se encuentra en el noreste boliviano: en los grandes ríos que circundan Pando y Beni; y en toda la franja subandina, formada entre la Cordillera Oriental y los valles, y que se extiende desde los yungas de La Paz hasta Tarija. (Ver Mapa)

También el potencial de energía solar es considerable en el país. Esto, debido a que el país está ubicado cerca de la Línea del Ecuador, que es la zona de la Tierra que recibe mayor y más constante radiación solar. Además, en el caso boliviano, la recepción de esta radiación es mayor en toda el área de la Cordillera de Los Andes, porque las elevaciones por encima de los 3.000 metros sobre el nivel del mar influyen para tal efecto.

Ambos factores hacen, que los niveles de radiación solar existentes en el país se encuentren por encima del promedio internacional; aunque, valga anotarlo, su distribución no sea uniforme y, por ende, su potencial tampoco.

En efecto, de acuerdo al “Atlas de distribución de la energía solar en Bolivia” (Lucano & Fuentes, 2010) en los llanos bolivianos (norte de La Paz, Pando, Beni y Santa Cruz) ese potencial puede llegar a un máximo de 5,1 kWh/ m2/día; es decir en toda la región de los valles, ese potencial oscila entre 5,1 y 6,7 kWh/m2/día. No obstante, siendo importantes estos niveles de aprovechamiento, no se comparan con el potencial de energía solar existente en el altiplano, que se encuentra en el rango de 6,7 y 9,5 kWh/m2/ día, el mismo que se refleja en el mapa.

En el “Atlas Eólico de Bolivia” (3TIER, 2009), se concluye que “el recurso eólico más robusto” está “concentrado” en cuatro regiones: “alrededor de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, en su mayoría al sur y al oeste del centro urbano”; “en la frontera suroeste de Bolivia con Chile y Argentina en el Departamento de Potosí”; “en un ‘corredor’ que va más ó menos de este a oeste entre las ciudades de Santa Cruz y La Paz que corre al sur de la línea de transmisión de 230 KV entre Santa Cruz y Cochabamba y ligeramente al norte de la misma entre Cochabamba y La Paz”; “en un ‘corredor’ más o menos norte-sur entre el área justo al este de la ciudad de Oruro y al oeste de la ciudad de Potosí”. (La primera y la cuarta región están representadas en el mapa).

Es necesario aclarar, sin embargo, que la información que contiene el Atlas y las conclusiones que de ella se derivan corresponden a la fase de prospección y evaluación preliminar del recurso eólico; siendo importante este avance, como los mismos autores del Atlas lo reconocen, será preciso realizar más mediciones y pruebas in-situ antes de encarar algún proyecto eólico en dichas regiones.

En el país sólo se ha estimado el potencial de la biomasa forestal, es decir, leños y troncas proporcionados por el bosque, cuya región más promisoria, actualmente, es la zona amazónica del país, de la cual Se puede obtener entre 600 y 1.200 toneladas de biomasa por hectárea. (Ver Mapa).

En el pasado, también el altiplano boliviano poseía un elevado potencial de energía de este tipo, proveniente de la abundante existencia de Thola, Queñua, Yareta; sensiblemente, las actividades mineras, el funcionamiento del ferrocarril y otras actividades industriales ligadas a las mismas acabaron con dicho potencial.

En el presente, sólo los pobladores rurales alejados de los centros más poblados utilizan la leña como combustible para cocinar, sensiblemente, en condiciones insalubres e inseguras. Mejorar este tipo de consumo, y aprovechar de manera más industrial la biomasa forestal, requiere el desarrollo de tecnologías apropiadas y su aplicación equilibrada, de tal manera de no alterar el equilibrio de los ecosistemas.

El término biomasa también agrupa a una serie variada de otros recursos, por ejemplo, productos y desechos agrícolas (la cascara de castaña en las procesadoras de castaña, la cascarilla de arroz en las beneficiadoras de arroz), desechos animales y humanos, desechos industriales (el bagazo de caña en la industria azucarera) y urbanos. Cuyo potencial energético está en directa relación al volumen de residuos que se generan.

En el país también hay un potencial de energía geotérmica, es decir, manifestaciones geotermales consistentes en manantiales de calor y acumulaciones de vapor al interior de la tierra, cuyo aprovechamiento adecuado las convertiría en fuentes de energía permanente.

De acuerdo con Montes de Oca (2005), en la Cordillera Occidental del país se han identificado 21 manifestaciones geotermales, de las cuales las de mayor interés son las del Sajama, Valle del Río Empexa y Lagunas del Sur; en cambio en el Altiplano se han identificado 8 y en la Cordillera Oriental 13 de estas manifestaciones geotermales, entre las que destacan las de Viscachani, Capachos, Tarapaya, Don Diego y Chaqui. (Ver Mapa).

POSIBILIDADES DE APLICACIÓN DE LAS ENERGÍAS RENOVABLES EN BOLIVIA
Las posibilidades de utilización de las energías renovables en el país, desde el punto de vista tecnológico, especialmente, para la generación de energía eléctrica, son variadas; el amplio desarrollo de diferentes aplicaciones tecnológicas para tal fin (turbinas eólicas, gasificadores de biomasa, placas fotovoltaicas más eficientes, concentradores solares, luminarias LED, baterías de litio, bombas de agua, calentadores de agua, etc.) así lo evidencian.

Desde la perspectiva económico social, por ejemplo, la utilización de sistemas fotovoltaicos parece ser la opción más factible para dotar de electricidad a las familias que viven en zonas alejadas y de asentamiento disperso. En el caso específico boliviano, Miguel Fernández (2010) estima que, al menos, el 60% de los hogares que no cuentan con electricidad en el país, pueden acceder a la misma sólo por este medio. A la luz de los nuevos datos del Censo 2012 ello significa que de las 496.663 familias que hoy viven en penumbra, al menos, 300.000 pueden obtener iluminación y comunicación por medio de la energía solar.

En el área rural y a nivel familiar o comunal también se puede utilizar y, de hecho, actualmente algunos hogares y comunidades utilizan secadores solares para deshidratar distintos productos (carne, ajíes, maníes, frutas, etc.) y sistemas fotovoltaicos de bombeo de agua.

Aunque en menor cantidad, en el área rural boliviana, también se utilizan cocinas eficientes de leña, biodigestores, y aerogeneradores de pequeña potencia.

También en el área rural, aunque a una escala de población mayor, también se utilizan en el país microcentrales hidroeléctricas, cuya única limitación, si vale el término, es que tiene que estar emplazada cerca de la población beneficiaria, de lo contrario, los costos de transporte de energía, no harían factible este tipo de emprendimientos.

Este último criterio, con seguridad, también primaría en proyectos eólicos y geotérmicos de pequeña escala.

Las energías renovables también son pasibles de ser aplicadas en el ámbito urbano y a gran escala. En el caso boliviano, un ejemplo de ello son las 25 Centrales Hidroeléctricas en actual funcionamiento en el país, la Planta Solar Fotovoltaica de Cobija y el Parque Eólico de Qollpana, y las aplicaciones de Sistemas Termosolares existentes en diferentes ciudades.

Sin embargo de todas estas posibilidades de aplicación de las energías renovables, una traba fuerte para su mayor difusión, en el caso específico boliviano, tiene que ver con que los costos iniciales para su aplicación son demasiados elevados y no siempre posibles de ser realizados, por una familia, un gobierno municipal, una gobernación, o el propio gobierno central; pero también tiene que ver con los precios subvencionados del gas natural (GN) y el diésel para la generación de energía eléctrica, situación que inhibe la realización de proyectos de energía basados en fuentes renovables.


EL AVANCE DE LAS ENERGÍAS RENOVABLES EN BOLIVIA
Desde la nacionalización de la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) la utilización de las energías renovables ha vuelto a ingresar en las políticas públicas y en la agenda de proyectos de dicha institución.

En efecto, actualmente se cuenta con la “Política de Energías Alternativas para el Sector Eléctrico en el Estado Plurinacional de Bolivia” que establece los lineamientos y las estrategias “que permitan el desarrollo de programas generales para la adecuación de proyectos específicos, con base a las fuentes de energías alternativas” (2011)

En relación a los proyectos es evidente que existe prioridad por los proyectos hidroenergéticos, pues, están en construcción tres proyectos hidroeléctricos

(Misicuni Fase I y II, Miguillas y San José), paralelamente, el Proyecto Hidroeléctrico Rositas se encuentran en etapa de diseño final; y otros cinco proyectos se encuentran en estudio de factibilidad (Tahuamanu, Cachuela esperanza, Angosto del Bala, Río Madera, Ivirizu).

No obstante, la Empresa Eléctrica Corani ya está ejecutando la segunda fase del Parque Eólico de Qollpana “que incluye la adquisición y montaje de 8 aerogeneradores” con una potencia en conjunto de 24 MW. También ha iniciado los estudios para la realización de los parques eólicos Warnes, el Dorado y San Julian, todos en el Departamento de Santa Cruz.

Por su parte, ENDE tiene a su cargo la realización del estudio a diseño final del Proyecto Geotérmico Laguna Colorada que tiene por objetivo generar “energía eléctrica aprovechando el vapor geotérmico del Campo Sol de Mañana de la Laguna Colorada, en la provincia Sud Lípez de Potosí”.

Fuente

sábado, 12 de octubre de 2013

Invierten $us 244 mil millones en renovables

El consultor en energético, Renán Orellana, explicó que de acuerdo a recientes publicaciones sobre el estado de las energías renovables a nivel mundial 2013 de REN21 y tendencias mundiales de la inversión en energías renovables 2013 del Frankfurt School que fueron publicadas en junio del presente año, se observa un incremento considerable de la demanda de energías renovables.

La demanda mundial de energías renovables continuó aumentando durante el año 2011 y 2012, suministrando un 19% del consumo de energía en el 2011, un poco menos de la mitad fue suministrada a través de fuentes de energía de biomasa tradicional.
El especialista explicó también que las inversiones globales en energías renovables en 2012 no lograron superar las del año anterior, disminuyendo un 12% en comparación al 2011.
Esto se debió principalmente a los precios bajos en los sistemas fotovoltaicos y a los mercados debilitados de EEUU y la Unión Europea, según el informe de Frankfurt School-PNUMA/BNEF; sin embargo, con $us 244 mil millones (incluyendo proyectos hidroeléctricos pequeños), el año 2012 alcanzó el segundo nivel más alto en inversiones en energías renovables en la historia.
Asimismo, añadió que se pudo observar una tendencia continua de crecimiento en países en vía de desarrollo, con inversiones que superan $us 112 mil millones, mientras que en los países desarrollados las inversiones totalizaron $us 132 mil millones – un cambio dramático desde el 2007, cuando las economías desarrolladas invirtieron 2,5 veces más en energías renovables (excluyendo grandes proyectos hidroeléctricos) que los países en vía de desarrollo. A la fecha, la brecha se ha cerrado a sólo 18%.
En términos de capacidad para generar energía eléctrica, el año 2012 nuevamente marcó un récord, con 115 GW de energía renovable instalada a nivel mundial, lo que corresponde a un poco más de la mitad del total de la energía adicional neta.
El informe REN 21 2013 del Estado de las Energías Renovables a nivel Mundial (Renewables 2013 Global Status Report) muestra que políticas adecuadas pueden impulsar el éxito en la integración de una mayor proporción de energías renovables en el abanico de las fuentes de energía.
Dos tercios de los 138 países que han introducido objetivos o políticas de energías renovables se encuentran en el mundo en vía de desarrollo.
Asimismo, la distribución geográfica mundial de energías renovables también es cada vez más amplia, particularmente en los países no industrializados, afirmó Orellana.
Bolivia no está exenta a este avance de las energías renovables, en el país, la potencia instalada de sistemas fotovoltaicos domésticos supera los 1.500 kW, la biomasa sostenible también tiene una participación en la matriz energética boliviana con 21 MW de potencia instalada, alrededor del 1% de la electricidad generada en el SIN, y finalmente, la hidroelectricidad como 477 MW instalados, ha cedido en los últimos años al avance de la termoelectricidad.
Capacidad 
La capacidad total de las energías renovables a nivel mundial superaron los 1.470 GW en el 2012; es decir un incremento al 8,5% en comparación con el 2011.
La energía eólica representó aproximadamente un 39% de la capacidad energética renovable, seguida por la energía hidroeléctrica y fotovoltaica, las cuales representaron un 26% respectivamente.
La energía fotovoltaica alcanzó el hito de 100 GW, superando la bioenergía y posicionándose como la tercera tecnología renovable más grande en términos de capacidad de operación, después de la energía hidráulica y eólica.
Orellana destacó que las energías renovables están ganando velocidad en Asia, América Latina y el Caribe, el Medio Oriente y África, teniendo nuevas inversiones en todas las tecnologías.
La región del Medio Oriente y África del Norte (MENA) así como Sudáfrica en particular, han sido testigos del lanzamiento de nuevos objetivos ambiciosos en 2012 y el surgimiento de marcos políticos y la expansión de las energías renovables. Los mercados, sectores de producción e inversiones se movieron de manera incremental hacia los países en vía de desarrollo durante el 2012.
Las energías renovables cuentan con una participación de mercado creciente en un número de países cada vez más grande: En China, la generación de energía eólica ha tenido un mayor crecimiento que del carbón, e incluso superó la potencia de producción nuclear por primera vez.
En la Unión Europea, las energías renovables representaron casi un 70% del aumento de la capacidad eléctrica en el 2012, proviniendo en su mayoría de sistemas fotovoltaicos y energía eólica. En el 2011 (datos actuales) las energías renovables abastecieron un 20,6% del consumo de electricidad en la región y un 13,4% del consumo bruto de energía.
La importancia para China y Europa de las inversiones en energías renovables es obvia: representan un 60% de las inversiones mundiales en 2012, a pesar de que fue el año más débil en Europa desde el 2009.
En Alemania, las energías renovables representaron un 22,9% del consumo de electricidad (en el año 2011 era 20,5%), 10,4% del consumo nacional de calefacción y 12,6% del total de la demanda de energía.
En Alemania, las inversiones en energías renovables cayeron un 35% a $us 20 mil millones, principalmente a causa de los gastos menores en la instalación de sistemas fotovoltaicos.
EEUU incrementó su capacidad en términos de energía eólica más que en cualquier otra tecnología, y las energías renovables representaron la mitad de toda la capacidad eléctrica adicionada en el transcurso del año.
Sin embargo, las inversiones bajaron a $us 36 mil millones, sobre todo debido a las incertidumbres con respecto a las políticas estadounidenses.
El Medio Oriente y África mostraron el incremento regional más grande en 2012, aumentando en un 228% a $us 12 mil millones La noticia entre los países industriales que más se destaca es la del Japón, donde las inversiones en energías renovables (excluyendo trabajo de investigación y desarrollo) crecieron en un 73%, subiendo a $us 16 mil millones, gracias al boom en las inversiones realizadas en sistemas fotovoltaicos a pequeña escala, catapultadas por un nuevo sistema de tarifas reguladas de instalación.
Finalmente, Orellana manifestó que Bolivia debería seguir esta tendencia mundial con un marco favorable para estas fuentes de energía, actualmente, la Ley de Electricidad no prevé ningún mecanismo que facilite una mayor inserción de las energías renovables, más bien se tiene una suerte de penalización ya que estas energías no garantizan potencia firme por su carácter intermitente, este aspecto ya fue superado en la legislación de otros países.
Ahora el reto de un cambio en su legislación le corresponde a Bolivia.

sábado, 20 de abril de 2013

Ambicioso Proyecto de Hidroeléctrica está en Puertas de Ejecución

El Proyecto Hidroeléctrico San José será ejecutado a partir junio con un costo de $us 250 millones y alimentará con 120 megavatios al Sistema Interconectado Nacional (SIN) y constituirá la tercera etapa del aprovechamiento de la cascada hidroeléctrica existente.
El gerente de la empresa Corani, Carlos Rocabado, informó que el proyecto consta de varios paquetes que serán concluidos en 2016 con el objetivo de generar energía sostenible que alimente los 6 mil megavatios que se pretende tener hasta 2025.

“El primer paquete ya ha sido licitado y tenemos un cronograma que se desarrollará para los próximos tres años”, aseguró el gerente.

La producción anual del proyecto será de 750 gigavatios (GW) suficiente para abastecer la cobertura de todo el valle y el altiplano de Bolivia. Es un proyecto ambicioso que generará la red hidroeléctrica más importante de Bolivia junto con el de Misicuni cuya producción llegará a generar más de 150 megavatios de potencia.

San José es parte de sistema de Santa Isabel de Corani y está ubicado en la provincia Chapare, a 115 km de distancia de la ciudad de Cochabamba, accesible a partir del km 100 de la carretera Cochabamba – Santa Cruz.

“Ya tenemos a los proponentes y esperamos contar con las empresas ejecutoras a la brevedad posible”, afirmó uno de los técnicos de la empresa. La convocatoria fue lanzada en el mes de marzo y la apertura de sobres será en breve para definir a la empresa o empresas que se harán cargo de su inmediata ejecución. 
Son cascadas de agua con una caída bruta de 684 metros de altura desde la cabecera por debajo de la Central Santa Isabel. Las aguas que se utilizan en las turbinas de la central Santa Isabel serán aprovechadas en San José para la generación de energía.

Toda la alimentación de las afluentes llega de los ríos Málaga y Santa Isabel y se complementan con cinco afluentes - Solitario, Roque, Cañón, Ronquito y Ronco – que salen del margen derecho del río Paracti con un caudal de 7 mil metros cúbicos por segundo.

“Son caídas que tenemos que aprovecharlas muy bien por la fuerza misma de las corrientes que nos darán una muy buena fuente de energía”, aseguró el ejecutivo.

Un informe técnico de la empresa a través de su web asegura que “el caudal medio aprovechable es de 15.085 m3/s al año y que el sistema hidráulico del proyecto consta de tomas de los ríos mencionados, sistemas de des arenación y regulación horaria, separados en cada caso, y aducción al embalse de cabecera”.

Todo el trabajo de ingeniería implicará la construcción de un conducto que conecte la cabecera del sistema San José con el túnel de 7.300 metros y 3 metros de diámetro que deberá pasar a través del río Santa Isabel para enlazar con una tubería de 552 metros de diámetro que estará conectado a otra forzada de donde saldrá la fuerza hidráulica hacia la casa de máquinas con un eje de turbina ubicado a más de mil metros sobre el nivel del mar.

“La casa de máquinas, con eje de turbinas a 1.045 m.s.n.m. tendrá 3 unidades de generación con turbinas Pelton, de eje horizontal y una potencia instalada total de 120 MW. La subestación de salida de la Central San José, estará conectada con el Sistema Interconectado Nacional con una línea de transmisión de 230 KV y de 9 km de longitud hasta la subestación del mismo nombre”.

El Proyecto tiene un impacto ambiental moderado debido a la magnitud de las obras de captación y regulación horaria y la preponderancia de las aducciones subterráneas.

El plazo neto de construcción es de 31 meses desde el inicio de la construcción de la obra hasta la puesta en marcha. En las condiciones vigentes tarifarias del Sistema Interconectado Nacional y su evolución prevista el Proyecto es financieramente sustentable, con financiamiento del orden del 60% del costo de inversión y a 20 años plazo, incluyendo cinco años de gracia.

El Proyecto Hidroeléctrico San José forma parte del Plan Óptimo de Expansión del Sistema Interconectado Nacional 2011 – 2021, preparado por el Comité Nacional de Despacho de Carga. La incorporación del proyecto al Sistema Interconectado Nacional prevista por el Plan de Expansión es para el año 2014.

El Proyecto Hidroeléctrico San José sumará a la producción del sistema Corani - Santa Isabel existente un 92% de energía de nuevo aprovechamiento.

El Proyecto Hidroeléctrico San José cuenta con estudios de pre factibilidad de 1976 y factibilidad de 1983, actualizados sucesivamente en 1984, 1990, 1999, 2005, 2007 y 2010.

Para el año 2011 está prevista la ejecución del Diseño y Documentos de Licitación de Obras y Equipamiento de la Central San José. Inmediatamente después se iniciará el proceso de contratación para la ejecución del Proyecto.

Al proyecto de la hidroeléctrica se complementará el de la energía eólica de Qollpana en el Valle Alto de Cochabamba y que desarrollará 3 MW de energía.

Este es un proyecto que refiere a una energía que no es constante, sin embargo complementará a otros proyectos adicionales para el abastecimiento de energía eléctrica. Si desarrollamos como estamos pensando hacerlo seguramente vamos a llegar a un abastecimiento de un 40 a 50 por ciento.

MISICUNI CONDICIONADA POR POBLADORES
La central hidroeléctrica de Misicuni será condicionada por los pobladores de El Paso que advierten que si no se declara a este cantón como municipio se cerrarán las válvulas y se impedirá el funcionamiento de las turbinas que se instalen para generar la energía eléctrica.

Según lo establecido en el proyecto, también se tiene prevista la consolidación de la planta hidroeléctrica, la cual ya comenzó a construirse y que beneficiará a los municipios del eje metropolitano, generando 120 megavatios (MW) al Sistema Interconectado Nacional (SIN) y 217 MW de energía en un año. Esta obra está a cargo de la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE).

“Nuestra intención no es boicotear el proyecto sino exigir que nuestros pobladores se beneficien prioritariamente de la obra y que no suceda como en otros casos donde los lugares que producen quedan en un segundo plano. La mejor manera de aprovechar eso es a través de nuestra propia autonomía como municipio independiente”, afirmó el dirigente vecinal Manuel Mercado.

El gobernador del departamento Edmundo Novillo señaló que los aspectos sociales y las demandas de los pobladores están siendo atendidos para que en el momento indicado no afecte al desarrollo normal del proyecto.

Junto con Corani, Misicuni es una de las mayores ambiciones para la generación de energía través de centrales termoeléctricas que alimentará al SIN en al menos un 40%.

Fuente

viernes, 31 de agosto de 2012

Prevén Duplicar la Generación Eléctrica Hasta 2020

El Viceministerio de Electricidad y Energías Alternativas proyecta duplicar la generación eléctrica en el país hasta el 2020, y lograr una cobertura nacional al 100 por ciento de la población urbana y rural hasta el 2025.

La información fue socializada ayer por el responsable de Normativa de Generación y Transporte del Viceministerio de Electricidad y Energías Alternativas, Antonio Ticona, en el Foro de Energía 2012, organizado por 3M, que se realiza desde ayer en el salón de eventos El Portal.

Indicó que de 2001 a 2005, la cobertura en el área rural pasó de 24,5 por ciento a 33 por ciento . En tanto, de 2006 a 2010 la cobertura rural pasó de 33 por ciento a 50.8 por ciento , con un incremento de 17.8 por ciento .

Según Ticona, la cobertura hasta fin de año en el área rural será del 60 por ciento y en el área urbana del 80 por ciento .

Otros datos mencionados por Ticona son que el 2015 se logre el 100 por ciento de cobertura a nivel urbano y el 70 por ciento a nivel rural; en tanto para el 2020 se prevé que la cobertura rural alcance al 87 por ciento y finalmente el 2025 al 100 por ciento .

Los proyectos de generación de electricidad emprendidos por el gobierno de Evo Morales son los de San Buenaventura, Moxos, Carrasco, Valle Hermoso, El Alto, Misicuni, Bulo Bulo, San José, Miguillas, Rositas. 

Según la autoridad, estos proyectos lograrán generar hasta el 2020, 1.199 megavatios de potencia, el doble de la energía que hasta ahora se genera en todo el país.

INVERSIÓN Desde el 2011 hasta el 2014, el Gobierno ha previsto la inversión de 253.350.000 de dólares en los siguientes proyectos: Proyecto de Interconexión Eléctrica Tarija al Sistema de Interconexión, el Plan de Emergencia en Trinidad, el Plan Inmediato de Adición de Potencia Termoeléctricas de La Paz, Cochabamba y Beni; la Termoeléctrica del Sur de Tarija y Centro Minero Huanuni.

En la presentación realizada por Ticona a los profesionales asistentes, explicó los lineamientos políticos que se basan en la Constitución Política del Estado, que establece que el servicio básico de electricidad es un derecho fundamental de los ciudadanos y es responsabilidad del Estado la provisión del servicio básico de electricidad. Es una facultad privativa del Estado asumir la cadena productiva del sector eléctrico.

Ticona aseguró que el Estado debe garantizar la generación de energía eléctrica para el consumo interno, satisfaciendo la demanda en el consumo en Bolivia, a través de energías alternativas como hidroelectricidad, eólica, solar. Después generar excedentes para la exportación de electricidad.

El Plan Nacional de Desarrollo, según la autoridad, contempla lograr la soberanía e independencia energética, además de consolidar la participación del Estado en el desarrollo de la industria eléctrica con soberanía y equidad social.


Fuente

lunes, 15 de agosto de 2011

Pueblos Indígenas "Amenazados por la Búsqueda de Energías Renovables"

En un informe publicado en ocasión del Día Mundial de las Poblaciones Indígenas, la ONG denunció que la mayoría de estos proyectos se llevan a cabo sin consultar a las comunidades que habitan en las zonas donde se están construyendo muchas de las represas.

Y en muchos casos, afirma, se trata de comunidades indígenas que se ven obligadas a abandonar sus tierras, o ven afectados sus cultivos u otros medios de vida.

Muchas comunidades indígenas tiene que abandonar sus tierras, dice el reporte.

"No sólo no se les da la oportunidad para opinar, sino que tampoco se benefician. Lo único que obtienen son las consecuencias negativas", le dijo Lindsey Duffield, de Survivor, a BBC Mundo.

Y para Duffield, el impacto negativo desproporcionado que este tipo de proyectos tiene sobre los pueblos indígenas es evidencia de las dificultades que estos todavía enfrentan a la hora de defender sus derechos.

"El problema es resultado de una combinación de racismo y de codicia", afirmó.

Voluntad Política
Entre los casos mencionados en el reporte de Survivor se destacan proyectos en Brasil, Perú, Guyana, Malasia y Etiopía.

El gobierno del estado de Mato Groso, por ejemplo, tiene planeado construir 77 represas a lo largo de los ríos Juruena y Aripuana en esa región amazónica.

Y según Survival esto afectará la calidad del agua y las fuentes de pesca de tribus como los Enawene Nabe, Nambiquara, Erikbatsa y muchas otras.

El reporte afirma que los indígenas son los más afectados por la construcción de represas.

Otros problemas serios que enfrentan las comunidades indígenas son la degradación ambiental y el desplazamiento forzoso de tribus enteras, como sería el caso de los proyectos Gilgel Gibe III, en Etiopía, y Murum, en Malasia.

Pero, ¿no son necesarios este tipo de proyectos para reducir la dependencia de combustibles fósiles y combatir el cambio climático?

"La decisión de construir una represa en tierras indígenas es una decisión política, no una decisión acerca de cómo producir energía", sostiene Duffield.

Y la activista de Survival señaló además que algunos de estos proyectos hidroeléctricos, más que traer beneficios ambientales, lo que hacen es crear las condiciones "para la explotación industrial de las tierras de otros grupos tribales".

Un ejemplo sería la presa de Belo Monte, en Brasil –que una vez concluida será la tercera más grande del mundo-, la que según Survival está actualmente a cargo de un consorcio de nueve compañías mineras.

Las lecciones del pasado
El reporte también lamenta que no se estén aprovechando las lecciones de la historia.

"Hace ya una década la Comisión Mundial sobre Represas reconoció que los grandes proyectos de este tipo ‘han llevado pobreza y sufrimiento a millones de personas’ y estableció estándares y pautas para futuros proyectos", se lee en el mismo.

"Pero las lecciones del siglo pasado están siendo ignoradas y las poblaciones tribales están siendo puestas a un lado, sus derechos violentados, y sus tierras destruidas", afirma.

Para Survival, el problema es particularmente grave porque luego de un declive en la construcción de grandes proyectos hidroeléctricos a finales de la década de 1980, estos se están volviendo a poner de moda "empujados por un lobby que trabaja duro para retratar a esta industria como una panacea contra el cambio climático".

Y la ONG también sugiere que los esfuerzos auto-regulatorios, como el Protocolo de Evaluación de Sostenibilidad de la Energía Hidroeléctrica de la International Hydropower Association (IHA), son insuficientes a la hora de proteger los derechos de los pueblos indígenas.

"El protocolo no establece estándares mínimos para la construcción de represas. En su lugar, los diferentes aspectos de los proyectos presentados reciben una calificación de uno a cinco", explica el reporte.

"Eso significa que una baja calificación en materia de ‘calidad del proceso de planificación en lo que se refiere a los temas, riesgo y oportunidades de los pueblos indígenas’ puede verse cancelado por una buena nota en ‘transparencia y competitividad del proceso de licitación’", afirma.

"No todo es negativo"
Esta valoración, sin embargo, no es compartida por el director ejecutivo de la IHA, Michael Fink.

"La idea (del protocolo) no es la de arrojar un promedio", le dijo Fink a BBC Mundo. "Hemos sido explícitos en ello".

En su lugar, explicó Flink, el trabajo del foro multisectorial que trabaja en el tema -en el que participan, además de representantes de la industria y de gobiernos, organizaciones de la sociedad civil como WWF, The Nature Conservancy, Oxfam y Transparencia Internacional-, está orientado a identificar las mejores prácticas.

"Y es porque estamos reconocemos que el tema (de los pueblos indígenas) es importante, que éste es uno de los 23 tópicos considerados en el Protocolo", dijo Fink.

Pero además, según el director de IHA, hay muchos otros tópicos que también son relevantes para las comunidades indígenas, como los que refieren a las diferentes dimensiones sociales o ambientales de los proyectos.

Para Fink, el reporte de Survival pinta un cuadro dramático porque se enfoca en algunos de los peores casos "y eso puede ser útil porque informa el debate y puede ayudar a que algunas situaciones no se repitan".

Pero Fink también hizo notar que en la actualidad hay unos 12.000 proyectos de energía hidroeléctrica operando en el mundo, y que el reporte en cuestión se refiere a únicamente un puñados de casos.

Y si para Lindsey Duffield, de Survival, el camino para conseguir que los derechos de los pueblos indígenas sean respetados pasa por hacerlos vinculantes a nivel internacional, para el caso de los proyectos hidroeléctricos IHA tiene otra propuesta:

"Invitamos a Survival a considerar la posibilidad de sumarse al Foro para que puedan contribuir plenamente con la forma en la que el Protocolo aborda el tema de los pueblos indígenas", dijo la organización.

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sábado, 13 de agosto de 2011

Falta Agua para las Generadoras

Cochabamba se abastece de dos instalaciones hidroeléctricas: Corani y Santa Isabel, que aportan 147,3 megavatios (MW) al Sistema Interconectado Nacional. También de Guaracachi (Santa Cruz) que vende energía a la Empresa de Luz y Fuerza Eléctrica Cochabamba. Las plantas hidroeléctricas de Zongo y Choquetanga (La Paz) dan el servicio a requerimiento.

Un trabajador de la planta de Choquetanga, que pidió guardar en reserva su nombre, reveló que un informe desde las generadoras da cuenta que el agua bajó su nivel considerablemente y por tanto la producción de energía también. Pero no disminuyó la demanda, es más aumentó considerablemente y fue esta demanda excesiva la que “levantó las máquinas”, es decir, provocó un colapso que llevó a cortes.

Si hasta hace 15 años, existían por ejemplo, en Oruro 35 mil clientes, hoy el número se ha incrementado a 60 mil.

Zongo y Choquetanga abastecen también a Oruro, La Paz y por interconexión a los centros mineros, Cochabamba y Santa Cruz.

El trabajador señaló que los cortes son por zonas y duran entre media a una hora, aproximadamente y que no existe cronogramación, sino cuando falta la energía, hay corte de electricidad.

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viernes, 12 de agosto de 2011

La Construcción de la Represa de 120 Metros Empieza en 2 Meses

La edificación de la represa de 120 metros de altura se iniciará en un par de meses, según confirmaron los ejecutivos de la empresa Misicuni.

En el lugar, actualmente avanzan con trabajos de acumulación de material de la zona (tierras) para poder construir el muro que sólo en la base, llamada fundación, tendrá unos 500 metros de longitud y tendrá una forma piramidal. Este muro será el que contenga el agua que en total formará un espejo de más de 400 hectáreas.

Esto implica que se inundarán caminos y varias comunidades con quienes ya se ha acordado el traslado, aunque por ahora continúan habitando el lugar e incluso funciona la escuela.

El presidente de Misicuni, Ramiro Saniz, explicó que al concluir la represa y almacenar 185 millones de metros cúbicos de agua, los excedentes continuarán pasando hacia la amazonia.

Saniz explicó que se colocarán sensores para controlar los movimientos dentro de la represa.

El presidente de Misicuni manifestó que se trata de una presa única en el país.

Entretanto, los estribos que están en dos cerros, también tienen importantes avances en el revestimiento con hormigón para evitar deslizamientos hacia la represa.

El administrador de contratos de supervisión de la obra, Marco Claure, informó que en los estribos hay avance del 90 por ciento en el derecho y 50 por ciento en el izquierdo.

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lunes, 1 de agosto de 2011

Megarepresas: ¿Exportar y Depredar?

Apenas concluía, el viernes 10 de junio en La Paz, el seminario “Construcción de centrales hidroeléctricas y mitigación de impactos socio ambientales: experiencias internacionales”, ya se ultimaban detalles para la discusión más que ecologista en el panel internacional “Cachuela Esperanza, ¿otra megarepresa en la cuenca del río Madera?”, efectuado el 15 del mismo mes en Cochabamba.

El primero fue organizado por el Grupo de Estudios del Sector Eléctrico de la Universidad Federal de Río de Janeiro (GESEL/UFRJ), a través de la Embajada de Brasil en Bolivia con el apoyo de Corporación Andina de Fomento (CAF) y el Banco Mundial (BM).

El segundo fue auspiciado por el Centro de Estudios Aplicados a los Derechos Económicos, Sociales y Culturales (CEADESC), cuyo director, Jorge Cortés, explicó que hay preocupaciones sobre el impacto ambiental que tendrá la proyectada central en Cachuela Esperanza, por la gran extensión de territorio a ser inundada, el costo social y la distribución de los beneficios económicos, entre otros aspectos.

CACHUELA ESPERANZA
La hidroeléctrica de Cachuela Esperanza, que según previsiones oficiales produciría electricidad de exportación desde el 2019, está ubicada sobre el río Beni, al noroeste de Riberalta y ha sido proyectada como parte del Complejo Hidroeléctrico del Río Madera (Madeira para los brasileños) en territorio boliviano.

Con una inversión de 2.000 millones de dólares, produciría 990 Megawatios (MW) equivalentes al 80% de la energía actualmente producida por Bolivia, y aunque el proyecto está en fase de estudios a cargo de la consultora canadiense Tecsult, los primeros resultados alertan que los impactos sociales y ambientales serían muy considerables.

Pero Cachuela Esperanza no es el único proyecto de exportación de electricidad, pues el gobierno tiene previsto, según la rendición pública de cuentas realizada el primer trimestre, concluir este año el estudio de pre-factibilidad de los aprovechamientos hidroeléctricos en cascada del tramo binacional del río Madera, que puede generar una potencia aproximada de 3.000 MW

Ambos eventos concluyeron antes que se conociera, el jueves 16, la decisión del gobierno peruano, de cancelar la concesión temporal para construir la gran central de Inambarí, origen de protestas en el sur del país y de una huelga en Puno que ha causado millonarias pérdidas al comercio con Bolivia durante las últimas cinco semanas.

EN EL PERÚ: INAMBARI
Al declarar extinguida la concesión –y acceder a las demandas de los pobladores del sur peruano–, se estableció que “cualquier derecho eléctrico relativo al Proyecto Inambari” deberá contar con la aprobación de la población de la zona mediante un mecanismo de consulta previa como recoge un convenio de la Organización Internacional del Trabajo.

La Central Hidroeléctrica del Inambari estaba destinada a ser la quinta más grande de América Latina, implicando una inversión de 4.847 millones de dólares para lograr 2000 MW de potencia instalada, de los cuales $ 882 millones serían para una línea de transmisión de 810 km de largo que la uniría con las centrales del río Madeira en Brasil.

Su construcción, de acuerdo a datos del Bank Information Center (BIC), implicaba un impacto social y medio ambiental considerable:

Por una parte, la evacuación de entre 4.000 y 8.000 personas a causa de la inundación de 378 km2, por lo cual 65 centros poblados de los departamentos de Puno, Cuzco y Madre de Dios deberían ser reubicados y compensados; la deforestación de unas 308.000 hectáreas, sobre todo a causa de la migración de la población en búsqueda de trabajo y negocios; la destrucción de la biodiversidad del área y la severa alteración de los sistemas acuáticos aguas abajo y aguas arriba.

Además serán afectados 161 km de la Carretera Interoceánica por el embalse de la represa, según el reporte del BIC.

MOROS Y CRISTIANOS
En el caso de Bolivia, con una polémica que apenas comienza e interesa mucho a los grupos medioambientales, los dos eventos consecutivos han mostrado, entre otros aspectos técnicos y financieros que el negocio no será fácil, peor si se forman grupos antagónicos.

Por lo pronto, ante una tibia posición gubernamental, Brasil parece haber tomado la delantera, y tiene de su lado a la CAF y al BM, aunque los tres enfatizan la condición soberana de boliviana para resolver el asunto, según declaró el secretario de la Embajada, Ruy Ciarlini, quien clausuró el seminario sobre las hidroeléctrica y la mitigación de los impactos socioambientales.

La iniciativa a favor de las hidroeléctricas cuenta también con el apoyo de expertos del sector como Carlos Miranda y ex funcionarios que alientan la idea de contar, igual que Paraguay con Itaipú (14,750 MW), Venezuela con Raúl Leoni (Guri) y Macagua 10,055 y 3.154 MW (respectivamente) o Argentina con Yacyreta (3.100 MW), con una mega represa cuya energía tenga mercado seguro lo mismo que ingresos estatales garantizados por largo tiempo.

Con un régimen de posiciones ambiguas o casi silenciosas –para el CEASDEC la mayor inquietud es la falta de información por parte del Gobierno–, el otro frente comienza a conformarse por otros expertos que se agrupan en torno al CEADESC que opera desde Cochabamba, abanderando la defensa del medio ambiente, y al portal plataformaenergética.org impulsado por el Centro de Estudios para el Desarrollo Agrario y Laboral (CEDLA), con base en La Paz.

Eduardo Gudynas, de Plataforma Energetica.org señala, por ejemplo, que el permiso para la construcción de la gran represa Belo Monte en la Amazonia brasileña no sólo ha recrudecido las polémicas en ese país, sino que tiene consecuencias internacionales importantes.

“Es un ejemplo que otras naciones, como Bolivia, no deberían imitar” recomienda Gudynas al rememorar que la presa sobre el río Xingú inundará 700 kilómetros cuadrados, con enormes impactos sociales, tanto en comunidades rurales como pueblos indígenas, y severos efectos ambientales. “A pesar de que desde hace años la ciudadanía se opone a esa obra faraónica, el Gobierno federal brasileño y un grupo de empresas lograron su primer permiso para iniciar las obras”.

TEMORES
En el seminario organizado por Brasil, la CAF y el BM, el viceministro de Relaciones Exteriores, Juan Carlos Alurralde (observador asiduo en el caso de las aguas del Silala que aprovecha Chile), expresó el temor de que las represas Jirau y San Antonio, sobre el río Madeira desaten inundaciones en el lado boliviano y daños en la economía y salud indígenas.

Según Alurralde, Bolivia no está satisfecha con los informes en pro de las hidroeléctricas, prontas a operar el 2012 y el 2013. Es más, las inundaciones y alteraciones en el flujo de agua podrían incluso inviabilizar otros proyectos hidroeléctricos en territorio boliviano.

Santo Antonio y Jirau serán capaces de generar 6.450 MW, 1.000 menos que los 5.450 previstas por Cachuela Esperanza, El Bala y las cachuelas sobre el Madera boliviano.

EL INTERÈS BRASILEÑO
En Brasil ha existido un crecimiento económico sostenido lo cual ha contribuido a convertirlo en el país más influyente de América del Sur. Instituciones como el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) con activos de $159 mil millones, son instrumentos de una política nacional que apuesta por el fortalecimiento a empresas que contribuyan al desarrollo del país, mejoren la competitividad de la economía y eleven la calidad de vida de la población brasileña.

El crecimiento sustancial de la economía brasileña ha conllevado un incremento considerable de sus necesidades, energéticas y es ahora el tercer consumidor mundial de electricidad aunque su electricidad es cara.

El interés del Brasil por impulsar la integración energética sudamericana responde, en gran medida, a la necesidad de asegurar su abastecimiento de energía eléctrica. Entre 2009 y 2017 su demanda debe crecer, en promedio, en 5.900 megavatios anuales para poder mantener un crecimiento económico del orden del 4 al 5% anual.

Diversos consultores privados afirman que en los próximos 10 años el Brasil necesitará una capacidad adicional de producción de 50.000 MW, de los cuales 37.000 ya están en diferentes niveles de avance. Por esta razón, están en marcha grandes emprendimientos que también constituyen grandes oportunidades de inversión para la empresa privada y la banca multilateral brasilera. Actualmente Brasil viene apostando por la construcción de grandes represas como Tucuruí, Balbina y Itaipú, y actualmente está promoviendo represas como Belo Monte, Inambari, en Perú y Cachuela Esperanza, en Bolivia, y el Complejo hidroeléctrico del río Madeira cerca a la frontera entre Perú, Bolivia, y Brasil.

En este contexto, los presidentes Alan García del Perú y Luis Ignacio Lula da Silva del Brasil lanzaron formalmente, el 28 de abril de 2009, la carrera que debe culminar con la puesta en operación de un número indeterminado de grandes represas en los ríos de la selva altoperuana que, según lo informado, principalmente deben abastecer la demanda energética del país vecino.

La noticia de la firma del memorando de intención entre Brasil y Perú —uno de cuyos seis puntos hace referencia a las hidroeléctricas— fue mucho más comentada en Brasil que en el Perú, donde, a pesar de su evidente importancia geopolítica, económica, social y ambiental, pasó casi desapercibida. En esencia, el memorando plantea permitir que el Brasil estudie, financie, construya y opere hasta seis grandes hidroeléctricas en territorio peruano para abastecer sus necesidades de energía, comprometiéndose a comprar al Perú gran parte de la energía producida.

Las hidroeléctricas por construir son Inambari (2,000 MW), Sumabeni (1,074 MW), Paquitzapango (2,000 MW), Urubamba (940 MW), Vizcatán (750 MW) y Chuquipampa (800 MW), con un costo conjunto en el orden de los US$16 mil millones, de acuerdo a una información difundida por Bicusa.org.

MADERA-CACHUELA ESPERANZA
Para el proyecto Madera, se realizaron estudios básicos como levantamiento topográfico (sistema LIDAR), georeferenciación, hidrología (mediciones sedimentológicas y caudales), además de línea-base ambiental y geológica. El costo aún está por definirse.

El proyecto Cachuela Esperanza tiene casi listo el Estudio de Factibilidad Técnica, Económica, Financiera y Ambiental y el Diseño Final del aprovechamiento hidroeléctrico. Se prevé contar con una potencia instalada de 900 MW, mediante 18 turbinas Bulbo de 50 MW cada una, a un costo total de 2.464 millones de dólares, que incluye tendido de líneas y construcción de subestaciones.

Según lo informado por Tecsult, la represa tendrá una superficie de 690 kilómetros cuadrados, es decir tres veces más que cada una de las dos represas brasileñas. Entre otros efectos nocivos del proyecto sobre el medio ambiente y la biodiversidad serán: la alteración, pérdida de agua y del caudal del río, alteración y pérdida de vegetación en la zona de las obras, alteración y migración de peces, y alteración y pérdida de aves.

El IIRSA informó que, de acuerdo al contrato, Tecsult debe realizar tres estudios por un monto de 8 millones de dólares: Diseño final del proyecto Cachuela Esperanza, impacto en Bolivia de las represas Jiraú y San Antonio en Brasil, y tres alternativas – a nivel de pre-factibilidad - de posibles formas de aprovechamiento de las potencialidades del tramo binacional Bolivia – Brasil en el río Madera, Mamoré y Beni.

Los impactos a nivel social serán de reubicación de hogares, pérdida de tierras agrícolas utilizadas para el autoconsumo y comercio, pérdidas de recursos utilizados por la población, perturbaciones a la pesca, pérdida de bienes patrimoniales y aumento de enfermedades ligadas a la presencia de obras, señala Plataformaenergetica.org.

La construcción incluiría obras como una presa de 37 metros de altura y una esclusa, una central hidroeléctrica, vertedero e la instalación de varios generadores/turbinas. Demorarían en su construcción de hasta ocho años.

Según el especialista Henkjan Laats, tomando en cuenta que la cantidad de energía que produciría Cachuela Esperanza es más de tres veces menor que la energía generada en Brasil - 990 MW frente a 3300 y 3150 MW de Santo Antonio y Jirau, y que el área inundada (690 Km2) sería tres veces mayor que la de aquellas represas, el impacto de Cachuela Esperanza en temas como la emisión de gases con efecto invernadero sería diez veces más grave por cada MW producido.

El costo de la energía producida por Cachuela Esperanza será más alto que el costo de la energía producida por Jirao y San Antonio. Por lo tanto, como la energía de Cachuela Esperanza está destinada al mercado brasileño, en las negociaciones sobre el monto de dinero que pagará Brasil para la energía generada de Cachuela Esperanza, Bolivia difícilmente obtendrá el precio justo para la energía exportada.

Un argumento que se utilizó a favor del proyecto era la esperanza de Bolivia de tener una hidrovía hasta el Océano Atlántico, lo que mejoraría la viabilidad económica de Cachuela Esperanza. Esta posibilidad se vio frustrada desde que Brasil decidió no construir esclusas como parte de los proyectos hidroeléctricos Jirao y San Antonio, según LaHaine.org.

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sábado, 30 de julio de 2011

Hasta 2020: ENDE Tiene Otro Plan de Energía

La Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) anunció que pondrá en ejecución, desde octubre próximo, el Plan Energía Sostenible (PES Bolivia 2011-2020) que comprende inicialmente dos programas. El primero consiste en la instalación de unidades termoeléctricas a gas natural hasta fin de año y el otro de centrales hidroeléctricas y geotérmicas con recursos renovables.


Recientemente, ENDE indicó que ponía en ejecución un plan de emergencia, ante la baja reserva de energía, para la instalación de termoeléctricas. “Hemos elaborado un plan serio de proyectos e inversiones que garantizan el incremento paulatino y anual de la potencia al Sistema Interconectado Nacional, el mismo que nos permitirá contar con un sistema altamente confiable, continuo y seguro hasta el año 2020”, dijo Nelson Caballero, gerente de ENDE.

Este conjunto de unidades térmicas demandará una inversión que supera los 300 millones de dólares que serán financiados por el Banco Central de Bolivia (BCB).

El PES Bolivia 2011-220 incorpora en su primera fase la ejecución de todas las unidades termoeléctricas del Programa Estratégico de Abastecimiento de Electricidad y en una segunda etapa (mediano plazo) la operación de proyectos hidroeléctricos y geotérmicos del Programa Energías Renovables (PER) con el uso intensivo y predominante de energías renovables.

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