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domingo, 14 de agosto de 2016

Hidrogeneración en Pequeña Escala, una experiencia local

“Hidrogeneración en Pequeña escala, Una Experiencia Local, Programa Hidroenergético” es un libro recientemente editado por la UMSA, que detalla la experiencia de los autores Jose Luis Monroy Cuellar y Emilio Montaño Gonzales del Instituto de Hidráulica e Hidrología (ihh) de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) de La Paz.

La publicación de este libro, premia la producción intelectual de los investigadores de la UMSA y tuvo la cooperación de la ASDI (Agencia Sueca de Cooperación para el Desarrollo Internacional).

En el texto se refleja los emprendimientos en hidrogeneracion en pequeña escala desarrollados por el ihh de la UMSA desde los años 80, donde se ha logrado la fabricación local de turbinas hidráulicas tipo Michell Banki y Pelton de 1, 2 y 4 inyectores, reguladores electrónicos de carga y sistematizando los diseños de obras civiles y realizando el montaje de equipos hidroeléctricos completos, incluyendo líneas de transmisión distribución.

Con un total de 40 proyectos realizados desde 1988 a 2012, de los cuales 35 aún están operando en los departamentos de Oruro, La Paz, Chuquisaca y Cochabamba, el libro presentado muestra el perfeccionamiento de la tecnología desarrollada por el Instituto.

Los aspectos de diseño consideran la seguridad que hacen confiable la operación de la planta y estable la frecuencia de generación eléctrica, gracias a la implementación de un control de carga automático de fabricación local, el que fue diseñado por los investigadores del ihh, y que cuenta con un microcomputador integrado en un solo chip que contiene un software de construcción local altamente confiable. El resultado es un equipo eficiente, de fácil mantenimiento, apropiado al nivel técnico de quien lo opera y a precio de usuario final del 25% del costo de un equipo importado.

Muchas de estas plantas están asociadas a actividades productivas como: deshidratadores de frutas, moliendas, pre beneficiadoras de café, peladoras de arroz, centros de computación, etc., que permiten dar valor agregado a la producción local y apoyar la educación y salud.


Enlace para Descargar Libro

martes, 5 de julio de 2011

Las Energías Renovables Devorarán los Metales Valiosos de América Latina

El avance de las energías renovables en América Latina aumentará la demanda de metales como el cobre, que sólo podría ser cubierta mediante el reciclaje.

Las tecnologías alternativas, como las celdas fotovoltaicas, los aerogeneradores y los calentadores de agua solares, requieren de materiales como silicio, galio, indio, acero y cobre.

"Es posible que presione la demanda. Hay una discusión fuerte en torno a los materiales. Empiezan a aparecer otros que se vuelven estratégicos. En el momento en que los combustibles fósiles se acaban y se sustituyen por inversiones en tecnología renovable, el mineral se vuelve más importante que el petróleo, el gas y el carbón", dijo a IPS el presidente de la no gubernamental Energía, Tecnología y Educación (ENTE), Odón de Buen.

ENTE se dedica a apoyar a pequeñas y medianas empresas, así como a gobiernos municipales, en el uso de las mejores prácticas para la eficiencia energética.

De Buen es coautor, junto a otros expertos mexicanos y brasileños, del informe "Energías renovables para generación de electricidad en América Latina: mercado, tecnologías y perspectivas", patrocinado por la Asociación Internacional del Cobre (ICA, por sus siglas en inglés), gremio de la industria con sede en Nueva York.

El trabajo, enfocado en América Central, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y Venezuela, augura un rápido crecimiento de las energías renovables para 2020, año en que la demanda adicional de cobre de esos países oscilaría entre 57.850 y 111.820 toneladas.

"La energía eólica y de pequeñas hidroeléctricas representan 73 por ciento de la demanda total de cobre. Cuando se incluye la generación de electricidad a partir de biomasa proyectada, esas tres tecnologías alcanzan 86 y 93 por ciento de la demanda estimada de cobre para 2020", indica el documento.

En 2019, Brasil necesitará entre 39.940 y 44.440 toneladas adicionales, Argentina, entre 4.070 y 29.610 para 2020 y México, 5.860 para esa misma fecha.

"El reciclaje y el alza de precios pueden contribuir a disminuir la presión. Al poner más metal en el mercado, la oferta reduce el precio. Si hay déficit, los precios suben, y origina la sustitución de un metal por otro", explicó Alejandro Jaramillo, miembro del Buró Internacional de Reciclaje, asociación global que reúne a más de 800 empresas y más de 70 federaciones nacionales, con sede en Bruselas.

Las fuentes alternativas, sin incluir las grandes hidroeléctricas, responden por entre 2,5 a cinco por ciento de la capacidad total de electricidad de los países estudiados.

El informe indica que la biomasa es la principal fuente utilizada para la generación eléctrica, pues aporta 50 por ciento de la capacidad instalada renovable en América Latina, seguida por las pequeñas centrales hidroeléctricas (37 por ciento) y eólica (13 por ciento).

La producción eléctrica basada en biomasa –especialmente caña de azúcar y etanol- es fuerte en Brasil, Argentina y Colombia. Mientras, la mayor parte de la capacidad instalada de eoloenergía está localizada en Brasil, México y Argentina.

En México, 93 por ciento de la energía procede del consumo de combustibles fósiles, mientras que la restante es generada por viento, luz solar, vapor, agua y explotación nuclear. En este país se producen 850 megavatios de energía eólica, 20 de solar y 958 a partir de la geotermia.

Por otra parte, esta nación es pródiga en minerales metálicos, como plata, zinc, cobre y plomo, entre otros. La extracción de cobre llega a las 227.000 toneladas anuales. Mientras, importa cobre, aluminio, hierro, estaño y níquel de naciones como Canadá, Estados Unidos, Chile y Brasil.

El reciclaje podría alimentar al sector renovable con los metales necesarios, además de desacelerar la actividad minera, según los expertos. De hecho, el informe "Tasas de reciclaje de metales", del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, advierte de que algunos metales fundamentales para la fabricación de tecnologías limpias podrían escasear por sus bajas tasas de reciclaje.

Si bien elementos como el hierro, el acero, el cobre, el aluminio, el plomo y el estaño presentan índices de entre 25 y 75 por ciento en el mundo, otros 34 materiales poseen porcentajes menores a uno, según el reporte.

"El reciclaje puede enfrentar el crecimiento. Hace años, reciclar algunas cosas era muy especifico, muy aislado. Pero hoy es una actividad importante en la economía. Acá se recicla poco. Hay robo y venta ilegal de cobre usado. Tiene que haber una evolución para aprovechar esto. El mundo va a llevar a ciclos cerrados de los materiales", dijo De Buen.

En México se reciclan metales como acero, aluminio, cobre, bronce, zinc y plomo, aunque el mayoritario es el aluminio, debido al alto consumo de bebidas y alimentos en lata.

"Es una industria muy joven y que está en proceso de maduración. Lamentablemente, mucho del metal se confina directamente en los basureros y ya no se recupera", indicó Jaramillo, cuya empresa, situada en Tijuana, ciudad fronteriza con Estados Unidos, procesa 1.500 toneladas mensuales de cobre, aluminio, bronce y aceros inoxidables.

En México se generan unas 37 millones de toneladas de basura anuales, de las cuales tres por ciento son metales, según la Secretaría (ministerio) de Medio Ambiente, cuyo Directorio de Centros de Acopio de Materiales Provenientes de Residuos incluye a más de 150 recicladoras de metal.

ICA calculó que la generación solar fotovoltaica requiere de 8,8 kilogramos de cobre por kilovatio, la geotermia necesita cuatro, la eólica 2,5, la hidráulica dos y la biomasa 1,2.

El informe de ICA prevé que la energía eólica y la biomasa serán en la próxima década las tecnologías más importantes en los países analizados, y anticipa una significativa expansión de la primera en Argentina, Brasil y Chile y de la segunda en Brasil, Argentina, América Central, Colombia y Perú.

Para 2020, Brasil podría agregar 8.521 megavatios a su capacidad instalada de biomasa, y Argentina y México entre 200 y 8.000 y 1.724 en eoloenergía, respectivamente.

Fuente

jueves, 4 de marzo de 2010

Un Dilema Gubernamental: ¿Mega o Mini Proyectos Hidroeléctricos?

Las empresas nacionales o extranjeras que han propuesto producir hidroelectricidad en las regiones de Beni y Pando han mantenido la visión del “megaproyecto” presentando precios superiores incluso al sistema a diesel cuya subvención anual, sólo en Riberalta, sería de $US. 1.100,000.

La afirmación corresponde a Laurent Poulet de la empresa Electrificadora del Norte S.A., decidida a revertir la crítica situación de acceso a la electricidad mediante pequeñas centrales “a flor de agua” en estas dos regiones del oriente boliviano donde la cobertura no abastece al área rural y donde a las poblaciones menores se les brinda servicio eléctrico únicamente en horas de la noche.

Sostiene que en pleno siglo XXI y en zonas que concentran grandes haciendas dedicadas principalmente a la ganadería, la electricidad se produce mediante equipos a diesel por lo que esta tiene uno de los precios más altos del país. “Aunque el diesel está subvencionado en más del 60%, el costo de la electricidad al consumidor final es de 1,70 a 2,50 Bs. /Kwh.”, dice Poulet precisando que en La Paz y Cochabamba, los precios son 0,50 para el consumidor privado y 0,33 para industrias.

Según Poulet, las centrales “a flor de agua” aportan energía con mínimos impactos ambientales lo que supondría contar con represas de poca altura (4 a 8 metros.) y dos horas de almacenamiento de agua para hacer funcionar las turbinas.

”Como referencia ecológica comparativa; la presa del proyecto Bala tendría una altura de 169 a 207 metros, con un tiempo de llenado de 5 a 10 años lo que supondría que el agua represada tardaría en renovarse entre 4 a 7 años” dice y recomienda ver los posibles impactos del Proyecto hidroeléctrico “Bala” en los ecosistemas acuáticos.

En criterio de Poulet su propuesta puede, además, beneficiar de una interconexión sin mayor inversión, con el sistema existente actual de transporte y distribución de mediana tensión de ENDE, ahorrando una subvención al diesel del orden de 10.000.000 millones de dólares por año, de tal forma que el proyecto se autofinanciaría en dos años. El estudio al diseño final de este proyecto de 6 MW estaría terminado y requeriría un capital total de 12.000.000 de dólares.

Consultado al respecto, el ministro de Hidrocarburos y Energía, Fernando Vincenti, recordó que la misión del Gobierno es de apertura a los buenos planteamientos aunque sostuvo que será importante diversificar la fuente de generación eléctrica en Bolivia: “El país no sólo deberá depender de la generación hidroeléctrica y termoeléctrica sino que se apostará de igual forma la generación eólica, biomasa, biogás y geotérmica”, precisó la autoridad a tiempo de señalar que el Gobierno está tomando los recaudos necesarios para conseguir un acceso universal al servicio eléctrico en el país.

POTENCIAL HIDROELÉCTRICO
Las regiones de Beni y Pando que hasta hace muy poco tiempo no formaban parte de los grandes proyectos de la Agenda Pública Nacional, han comenzado a despertar el interés de propios y extraños.

Poulet sostiene que “puesto que estas regiones disponen de un gran potencial hidroeléctrico que es poco conocido e inaprovechado, nuestra meta es producir energía eléctrica con criterios de conservación ambiental e interés social. Esta visión es fundamental para el desarrollo integral de estas regiones”.

”Por lo tanto, nos proponemos abastecer a las poblaciones rurales y de bajos recurso del Beni y Pando con hidroelectricidad abundante, de calidad, a precios asequibles y respetando el medio ambiente”, subraya.

Asimismo, agrega que la hidroelectricidad es una forma de desarrollo “Durable” y que las instalaciones hidroeléctricas pueden incorporar fácilmente avances tecnológicos para mantener su funcionamiento por tiempo indefinido.

Considera que manejada de una manera económicamente viable, ecológica y socialmente responsable, la hidroelectricidad aporta a un “desarrollo que responde a las necesidades de las poblaciones de hoy sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras de responder a sus propias necesidades”

“Contribuye al almacenamiento del agua dulce; los reservorios de los proyectos hidroeléctricos almacenan el agua de lluvia utilizable también para el consumo y el riego; protegen los acuíferos contra su agotamiento y reducen la vulnerabilidad a las inundaciones y a las sequías”, asegura en un momento cuando el Gobierno enfrenta fuertes presiones ambientalistas contrarias a la construcción de megaproyectos hidroeléctricos en esta región.

Sin embargo, Poulet está conciente que el Decreto Supremo Nº 28389, que si bien protege la cuenca del Madera de megaproyectos extranjeros, impide también el desarrollo local de los proyectos mas chicos, constituyéndose en un “impedimento legal”.

LA NORMA
Este emprendimiento energético está a la espera de una nueva normativa sobre empresas sociales bolivianas para adherirse a esta clase de nueva estructura empresarial. En una carta al vicepresidente, Álvaro García Linera, le recuerda que el mismo dispone de la Licencia Provisional, otorgado por la ex Súper Intendencia de Electricidad, protocolizada por la Notaria de Gobierno, una licencia que facultaría la recolección de información y otorgaría derechos preferentes.

La misiva agrega que el siguiente procedimiento es tramitar la concesión del derecho de aguas mediante ley y la licencia de generación. Sostiene que de acuerdo a la Ley de Electricidad la empresa Electrificadora del Norte S.A. puede llevar adelante el proyecto por su cuenta o asociarse a una cooperativa u otra organización si lo considera necesario.

El Art. 378. I de la NCPE establece que:” Las diferentes formas de energía y sus fuentes constituyen un recurso estratégico, su acceso es un derecho fundamental y esencial para el desarrollo integral y social del país, y se regirá por los principios de eficiencia, continuidad, adaptabilidad y preservación del medio ambiente.”.

El parágrafo II del mismo Artículo sostiene que. “ Es facultad privativa del Estado el desarrollo de la cadena productiva energética en las etapas de generación, transporte y distribución, a través de empresas públicas, mixtas, instituciones sin fines de lucro, cooperativas, empresas privadas, y empresas comunitarias y sociales, con participación y control social. La cadena productiva energética no podrá estar sujeta exclusivamente a intereses privados ni podrá concesionarse. La participación privada será regulada por ley.”

Fuente: Energy Press
 
Cuando pasaba por la plaza principal de Cochabamba, me llamaron la atención unas publicaciones en los puestos de revistas de dicha plaza y descubrí esta revista "Energy Press" que seguro tendra un amplio espacio en este blog a partir de ahora