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viernes, 24 de marzo de 2017

La Hora del Planeta 2017


El blog de Energias Renovables y Desarrollo Sostenible en Bolivia, como cada año, se adhiere a la Hora del Planeta 2017. Con este evento mundial se pretende tomar conciencia sobre la necesidad de adoptar medidas frente al cambio climático y las emisiones contaminantes, así como también ahorrar energía.

Mañana, Sábado 25 de Marzo desde las 20:30 hasta las 21:30 apaga las luces y desconecta todos los aparatos eléctricos que puedas y juntos le daremos un respiro a nuestro planeta.
"Este movimiento ya es imparable"

viernes, 18 de marzo de 2016

La Hora del Planeta 2016

Como cada año el blog apoya y se adhiere a la Hora del Planeta. Con este evento mundial se pretende tomar conciencia sobre la necesidad de adoptar medidas frente al cambio climático y las emisiones contaminantes, así como ahorrar energía



Este Sábado 19 de Marzo desde las 20:30 hasta las 21:30 apaga las luces y desconecta todos los aparatos eléctricos que puedas y juntos demosle un respiro a nuestro planeta. "Este año cambiemos el cambio climático"

sábado, 28 de marzo de 2015

La hora del planeta 2015



¡UNETE a esta acción mundial! Hoy Sábado 28 de Marzo desde las 20:30 hasta las 21:30 apaga las luces y desconecta todos los aparatos eléctricos que puedas y juntos demos un respiro a nuestro planeta.
¿Participaras este año? ...nosotros, 162 países y más de 7000 ciudades alrededor de todo el mundo ¡SI!

"APAGA LA LUZ, ENCIENDE EL PLANETA"

domingo, 23 de septiembre de 2012

Las Reservas Acuíferas se Reducen en Cochabamba

El cambio climático, el crecimiento urbano y la imposibilidad de implementar políticas de preservación del ecosistema finalmente derivaron en la dramática disminución de las reservas acuíferas del valle cochabambino.

En consecuencia, el ecosistema y el famoso “clima” que tradicionalmente caracterizó a esta región por su prodigiosidad va perdiendo sin pausas sus tan mentadas bondades.

Por lo menos así lo reconocen las instituciones de protección y defensa del medioambiente, así como las autoridades destinadas a las mismas tareas tanto en el municipio de Cercado y sus vecinos del denominado eje de conurbación, y por supuesto también las autoridades dependientes de la Gobernación de Cochabamba.

Y es que tanto instituciones como autoridades señalaron -por separado- al cambio climático, al creciminiento urbano y a la falta de una aplicación histórica de políticas de preservación de las zonas de recarga acuífera en la zona norte de la ciudad y en las faldas de la Cordillera del Tunari, como los principales factores para la cada vez más acelerada disminución de las reservas acuíferas que alimentan la vegetación y proporcionan humedad al ecosistema de los valles en general, pero específicamente al valle central, que es el más afectado por este último elemento.

Lo grave del caso es que tanto instituciones como autoridades coincidieron en señalar que algunos de los factores que mitigan la característica bondad del clima tradicional regional han ocasionado modificaciones y daños irreversibles al ecosistema.

Sin embargo, todos consideran también que aún hay tiempo de frenar el deterioro y que aún se puede mitigar la, hasta ahora, pérdida sin pausas y cada vez más acelerada de las reservas acuíferas en Cochabamba.

Un reciente diagnóstico biofísico del Parque Nacional Tunari realizado por el Centro de Levantamientos Aeroespaciales y Aplicaciones SIG para el desarrollo sostenible de recursos naturales (CLAS) dependiente de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS), para la Dirección de la Madre Tierra de la Gobernación de Cochabamba señala que las reservas acuíferas que alimentan el valle central de Cochabamba han disminuido y que el equilibrio en la extracción del líquido y su reposición se ha roto.

El diagnóstico señala también que de continuar este fenómeno, la zona de recarga acuífera -actualmente cubierta por el crecimiento urbano en un 35 por ciento- se reducirá en un 15 por ciento más hasta el año 2025.

Ante este fenómeno John Zambrana, del Foro Cochabambino de Medioambiente y Desarrollo (Focomade) critica duramente a las autoridades municipales y de la Gobernación señalando que no existen políticas de conservación ni protección de cuencas. 

También dice que no se cumple con la Ley de Protección del Parque Tunari y que finalmente el desarrollo urbano indiscriminado sigue atropellando zonas que son estratégicas para la preservación del ecosistema.

Desde la Secretaría de los Derechos de la Madre Tierra de la Gobernación, su titular Tatiana Zanabria explicó que actualmente existen políticas departamentales que se pondrán en marcha desde el próximo año mediante proyectos como de forestación que abarca la capital y más de una docena de municipios. Pero advierte que los municipios deben controlar su desarrollo urbano. 

Finalmente explica que la fórmula para revertir el proceso en cuestión, también pasa por disminuir las emisiones de gases y el correcto uso del agua. Y que las soluciones que nos llevarán a la recuperación de nuestro ecosistema será una tarea a largo plazo.

“Los pozos privados perjudican”

Los pozos para riego y agua potable de carácter privado se han constituido en uno de los factores de mayor incidencia en la descompensación de nuestro ecosistema, según explica John Zambrana del Focomade.

Zambrana considera que los pozos de agua en las áreas urbanas ya sea en domicilios unifamiliares o en los ahora, tan populares, condominios de departamentos o viviendas colectivas han comenzado a extraer una cantidad de agua de nuestro subsuelo mayor a la que naturalmente se restituye por medio de las zonas de filtración natural o las tomas de ingreso a las reservas acuíferas como las torrenteras, los ríos, riachuelos, estanques o las faldas del Tunari.

Y que en consecuencia estos pozos, junto a los de riego, son algunos de los principales elementos de deterioro o disminución de las bolsas subterráneas de agua que alimentan las especies vegetales de este valle y le proporcionan humedad. Explica que si a ello se suma el descontrolado crecimiento de la mancha urbana en los municipios que están en el campo de influencia de la Cuenca del Río Rocha y del Parque Tunari, se tiene como producto la impermeabilización de las zonas de captación de las aguas que luego se suman a las bolsas subterráneas.

Finalmente Zambrana asegura que no se desarrollan efectivamente proyectos o planes para revertir la situación.

El CLAS confía en que se puede volver a un equilibrio

Aún cuando se ha roto el equilibrio entre la cantidad de agua que ingresa en las reservas subterráneas de forma natural gracias a las lluvias y la cantidad de agua que se extrae del subsuelo por los pozos, Guy Galindo, director nacional del CLAS-UMSS asegura que se puede manejar la situación.

“Lo bueno es que se puede manejar la situación. La idea es no seguir impermeabilizando (tapando el suelo al ingreso de agua) la zona de recarga de acuíferos”, explica Galindo a tiempo de señalar que si se sigue impermeabilizando la zona de recarga -vale decir por encima de la cota 2.750 con construcciones de viviendas y con capas asfálticas, se va a seguir perdiendo grandes volúmenes de agua.

Dice también que proteger esta zona, que justamente flanquea la citada cota a lo largo del límite sud del Parque Tunari con las zonas urbanas de los municipios del eje de conurbación, es vital.

“Existen prácticas que nos permiten mejorar la recarga como la implementación de zanjas y pozos de infiltración, que son medidas que ya se han probado”, explica.

Galindo también considera que para reducir la explotación o la extracción de las reservas subterráneas se debe ejercer un control por parte de las autoridades pertinentes, mediante normativas específicas que delimiten esta práctica.

“Hay un crecimiento dramático desde 1996 cuando existía un equilibrio... Si seguimos a este ritmo, para el 2025 vamos a impermeabilizar un 15 por ciento más”, señala.

Deforestación, el crecimiento urbano y un plan director

La pérdida de la cobertura vegetal y la impermeabilización de los suelos son los dos principales ejes para explicar la reducción de las reservas acuíferas en Cochabamba.


El crecimiento urbano no ha respetado las zonas de recarga acuífera ni las zonas de infiltración para el enriquecimiento de las reservas. Y en este orden no son únicamente las viviendas las responsables, sino, también lo son las vías.

El cambio climático reflejado en el nuevo régimen de precipitaciones pluviales que ya no son por espacios prolongados y continuos, sino son fuertes y en períodos menores también influye en la disminución del aporte natural hacia dichas reservas.

En otro orden, la desnaturalización de los cauces mediante la práctica de canalizar con concreto las torrenteras, ha hecho que las aguas se pasen de largo las zonas de recarga y se vayan hacia el río Rocha y ya no aporten a la infiltración.

Paralelamente la invasión en las zonas de protección de las torrenteras por parte de la mancha urbana, también ha afectado, porque las aguas de rebalse que penetraban estas zonas, ya no lo hacen y también son 

aguas que se pierden.

Es necesario establecer ya una política de ordenamiento territorial y uso de suelo, además de una política integral de recuperación forestal.

La reducción de la infiltración disminuye las reservas subterráneas. La sobreexplotación de estas reservas, es decir, que se extrae más de lo que se está recargando, altera el ecosistema.

Se está descertificando la tierra en muchos lugares donde se conoce que existen, por ejemplo, pozos de agua ya sea para riego como para uso doméstico.

Como institución estamos desarrollando el Plan Director de la Cuenca del Río Rocha que está orientada a detener su degradación. También apoyamos a otras instituciones con planes y proyectos varios.

lunes, 15 de agosto de 2011

Pueblos Indígenas "Amenazados por la Búsqueda de Energías Renovables"

En un informe publicado en ocasión del Día Mundial de las Poblaciones Indígenas, la ONG denunció que la mayoría de estos proyectos se llevan a cabo sin consultar a las comunidades que habitan en las zonas donde se están construyendo muchas de las represas.

Y en muchos casos, afirma, se trata de comunidades indígenas que se ven obligadas a abandonar sus tierras, o ven afectados sus cultivos u otros medios de vida.

Muchas comunidades indígenas tiene que abandonar sus tierras, dice el reporte.

"No sólo no se les da la oportunidad para opinar, sino que tampoco se benefician. Lo único que obtienen son las consecuencias negativas", le dijo Lindsey Duffield, de Survivor, a BBC Mundo.

Y para Duffield, el impacto negativo desproporcionado que este tipo de proyectos tiene sobre los pueblos indígenas es evidencia de las dificultades que estos todavía enfrentan a la hora de defender sus derechos.

"El problema es resultado de una combinación de racismo y de codicia", afirmó.

Voluntad Política
Entre los casos mencionados en el reporte de Survivor se destacan proyectos en Brasil, Perú, Guyana, Malasia y Etiopía.

El gobierno del estado de Mato Groso, por ejemplo, tiene planeado construir 77 represas a lo largo de los ríos Juruena y Aripuana en esa región amazónica.

Y según Survival esto afectará la calidad del agua y las fuentes de pesca de tribus como los Enawene Nabe, Nambiquara, Erikbatsa y muchas otras.

El reporte afirma que los indígenas son los más afectados por la construcción de represas.

Otros problemas serios que enfrentan las comunidades indígenas son la degradación ambiental y el desplazamiento forzoso de tribus enteras, como sería el caso de los proyectos Gilgel Gibe III, en Etiopía, y Murum, en Malasia.

Pero, ¿no son necesarios este tipo de proyectos para reducir la dependencia de combustibles fósiles y combatir el cambio climático?

"La decisión de construir una represa en tierras indígenas es una decisión política, no una decisión acerca de cómo producir energía", sostiene Duffield.

Y la activista de Survival señaló además que algunos de estos proyectos hidroeléctricos, más que traer beneficios ambientales, lo que hacen es crear las condiciones "para la explotación industrial de las tierras de otros grupos tribales".

Un ejemplo sería la presa de Belo Monte, en Brasil –que una vez concluida será la tercera más grande del mundo-, la que según Survival está actualmente a cargo de un consorcio de nueve compañías mineras.

Las lecciones del pasado
El reporte también lamenta que no se estén aprovechando las lecciones de la historia.

"Hace ya una década la Comisión Mundial sobre Represas reconoció que los grandes proyectos de este tipo ‘han llevado pobreza y sufrimiento a millones de personas’ y estableció estándares y pautas para futuros proyectos", se lee en el mismo.

"Pero las lecciones del siglo pasado están siendo ignoradas y las poblaciones tribales están siendo puestas a un lado, sus derechos violentados, y sus tierras destruidas", afirma.

Para Survival, el problema es particularmente grave porque luego de un declive en la construcción de grandes proyectos hidroeléctricos a finales de la década de 1980, estos se están volviendo a poner de moda "empujados por un lobby que trabaja duro para retratar a esta industria como una panacea contra el cambio climático".

Y la ONG también sugiere que los esfuerzos auto-regulatorios, como el Protocolo de Evaluación de Sostenibilidad de la Energía Hidroeléctrica de la International Hydropower Association (IHA), son insuficientes a la hora de proteger los derechos de los pueblos indígenas.

"El protocolo no establece estándares mínimos para la construcción de represas. En su lugar, los diferentes aspectos de los proyectos presentados reciben una calificación de uno a cinco", explica el reporte.

"Eso significa que una baja calificación en materia de ‘calidad del proceso de planificación en lo que se refiere a los temas, riesgo y oportunidades de los pueblos indígenas’ puede verse cancelado por una buena nota en ‘transparencia y competitividad del proceso de licitación’", afirma.

"No todo es negativo"
Esta valoración, sin embargo, no es compartida por el director ejecutivo de la IHA, Michael Fink.

"La idea (del protocolo) no es la de arrojar un promedio", le dijo Fink a BBC Mundo. "Hemos sido explícitos en ello".

En su lugar, explicó Flink, el trabajo del foro multisectorial que trabaja en el tema -en el que participan, además de representantes de la industria y de gobiernos, organizaciones de la sociedad civil como WWF, The Nature Conservancy, Oxfam y Transparencia Internacional-, está orientado a identificar las mejores prácticas.

"Y es porque estamos reconocemos que el tema (de los pueblos indígenas) es importante, que éste es uno de los 23 tópicos considerados en el Protocolo", dijo Fink.

Pero además, según el director de IHA, hay muchos otros tópicos que también son relevantes para las comunidades indígenas, como los que refieren a las diferentes dimensiones sociales o ambientales de los proyectos.

Para Fink, el reporte de Survival pinta un cuadro dramático porque se enfoca en algunos de los peores casos "y eso puede ser útil porque informa el debate y puede ayudar a que algunas situaciones no se repitan".

Pero Fink también hizo notar que en la actualidad hay unos 12.000 proyectos de energía hidroeléctrica operando en el mundo, y que el reporte en cuestión se refiere a únicamente un puñados de casos.

Y si para Lindsey Duffield, de Survival, el camino para conseguir que los derechos de los pueblos indígenas sean respetados pasa por hacerlos vinculantes a nivel internacional, para el caso de los proyectos hidroeléctricos IHA tiene otra propuesta:

"Invitamos a Survival a considerar la posibilidad de sumarse al Foro para que puedan contribuir plenamente con la forma en la que el Protocolo aborda el tema de los pueblos indígenas", dijo la organización.

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lunes, 8 de agosto de 2011

Dispensador de Papel


No es nada fácil para un objeto de uso cotidiano llegar a comunicar un mensaje de forma tan inmediata como lo hace el dispensador de papel propuesto por WWF. Para conseguirlo, el dispensador estándar se ha cortado con un láser delineando el contorno de Sudamérica y después se han llenado con toallitas de papel reciclado. A medida que van sacándose las toallitas, empezamos a ser conscientes de los graves y relevantes consecuencias de esta simple acción sobre los pulmones verdes del planeta, ya que la silueta va oscureciéndose y vaciándose. El dispensador, además, tiene otro objetivo más tangible respecto del de la difusión del mensaje de prudencia en el uso del papel: el dinero obtenido a través de su venta contribuye a la recaudación de fondos para el proyecto de protección de las selvas en Sudamérica.

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lunes, 1 de agosto de 2011

Megarepresas: ¿Exportar y Depredar?

Apenas concluía, el viernes 10 de junio en La Paz, el seminario “Construcción de centrales hidroeléctricas y mitigación de impactos socio ambientales: experiencias internacionales”, ya se ultimaban detalles para la discusión más que ecologista en el panel internacional “Cachuela Esperanza, ¿otra megarepresa en la cuenca del río Madera?”, efectuado el 15 del mismo mes en Cochabamba.

El primero fue organizado por el Grupo de Estudios del Sector Eléctrico de la Universidad Federal de Río de Janeiro (GESEL/UFRJ), a través de la Embajada de Brasil en Bolivia con el apoyo de Corporación Andina de Fomento (CAF) y el Banco Mundial (BM).

El segundo fue auspiciado por el Centro de Estudios Aplicados a los Derechos Económicos, Sociales y Culturales (CEADESC), cuyo director, Jorge Cortés, explicó que hay preocupaciones sobre el impacto ambiental que tendrá la proyectada central en Cachuela Esperanza, por la gran extensión de territorio a ser inundada, el costo social y la distribución de los beneficios económicos, entre otros aspectos.

CACHUELA ESPERANZA
La hidroeléctrica de Cachuela Esperanza, que según previsiones oficiales produciría electricidad de exportación desde el 2019, está ubicada sobre el río Beni, al noroeste de Riberalta y ha sido proyectada como parte del Complejo Hidroeléctrico del Río Madera (Madeira para los brasileños) en territorio boliviano.

Con una inversión de 2.000 millones de dólares, produciría 990 Megawatios (MW) equivalentes al 80% de la energía actualmente producida por Bolivia, y aunque el proyecto está en fase de estudios a cargo de la consultora canadiense Tecsult, los primeros resultados alertan que los impactos sociales y ambientales serían muy considerables.

Pero Cachuela Esperanza no es el único proyecto de exportación de electricidad, pues el gobierno tiene previsto, según la rendición pública de cuentas realizada el primer trimestre, concluir este año el estudio de pre-factibilidad de los aprovechamientos hidroeléctricos en cascada del tramo binacional del río Madera, que puede generar una potencia aproximada de 3.000 MW

Ambos eventos concluyeron antes que se conociera, el jueves 16, la decisión del gobierno peruano, de cancelar la concesión temporal para construir la gran central de Inambarí, origen de protestas en el sur del país y de una huelga en Puno que ha causado millonarias pérdidas al comercio con Bolivia durante las últimas cinco semanas.

EN EL PERÚ: INAMBARI
Al declarar extinguida la concesión –y acceder a las demandas de los pobladores del sur peruano–, se estableció que “cualquier derecho eléctrico relativo al Proyecto Inambari” deberá contar con la aprobación de la población de la zona mediante un mecanismo de consulta previa como recoge un convenio de la Organización Internacional del Trabajo.

La Central Hidroeléctrica del Inambari estaba destinada a ser la quinta más grande de América Latina, implicando una inversión de 4.847 millones de dólares para lograr 2000 MW de potencia instalada, de los cuales $ 882 millones serían para una línea de transmisión de 810 km de largo que la uniría con las centrales del río Madeira en Brasil.

Su construcción, de acuerdo a datos del Bank Information Center (BIC), implicaba un impacto social y medio ambiental considerable:

Por una parte, la evacuación de entre 4.000 y 8.000 personas a causa de la inundación de 378 km2, por lo cual 65 centros poblados de los departamentos de Puno, Cuzco y Madre de Dios deberían ser reubicados y compensados; la deforestación de unas 308.000 hectáreas, sobre todo a causa de la migración de la población en búsqueda de trabajo y negocios; la destrucción de la biodiversidad del área y la severa alteración de los sistemas acuáticos aguas abajo y aguas arriba.

Además serán afectados 161 km de la Carretera Interoceánica por el embalse de la represa, según el reporte del BIC.

MOROS Y CRISTIANOS
En el caso de Bolivia, con una polémica que apenas comienza e interesa mucho a los grupos medioambientales, los dos eventos consecutivos han mostrado, entre otros aspectos técnicos y financieros que el negocio no será fácil, peor si se forman grupos antagónicos.

Por lo pronto, ante una tibia posición gubernamental, Brasil parece haber tomado la delantera, y tiene de su lado a la CAF y al BM, aunque los tres enfatizan la condición soberana de boliviana para resolver el asunto, según declaró el secretario de la Embajada, Ruy Ciarlini, quien clausuró el seminario sobre las hidroeléctrica y la mitigación de los impactos socioambientales.

La iniciativa a favor de las hidroeléctricas cuenta también con el apoyo de expertos del sector como Carlos Miranda y ex funcionarios que alientan la idea de contar, igual que Paraguay con Itaipú (14,750 MW), Venezuela con Raúl Leoni (Guri) y Macagua 10,055 y 3.154 MW (respectivamente) o Argentina con Yacyreta (3.100 MW), con una mega represa cuya energía tenga mercado seguro lo mismo que ingresos estatales garantizados por largo tiempo.

Con un régimen de posiciones ambiguas o casi silenciosas –para el CEASDEC la mayor inquietud es la falta de información por parte del Gobierno–, el otro frente comienza a conformarse por otros expertos que se agrupan en torno al CEADESC que opera desde Cochabamba, abanderando la defensa del medio ambiente, y al portal plataformaenergética.org impulsado por el Centro de Estudios para el Desarrollo Agrario y Laboral (CEDLA), con base en La Paz.

Eduardo Gudynas, de Plataforma Energetica.org señala, por ejemplo, que el permiso para la construcción de la gran represa Belo Monte en la Amazonia brasileña no sólo ha recrudecido las polémicas en ese país, sino que tiene consecuencias internacionales importantes.

“Es un ejemplo que otras naciones, como Bolivia, no deberían imitar” recomienda Gudynas al rememorar que la presa sobre el río Xingú inundará 700 kilómetros cuadrados, con enormes impactos sociales, tanto en comunidades rurales como pueblos indígenas, y severos efectos ambientales. “A pesar de que desde hace años la ciudadanía se opone a esa obra faraónica, el Gobierno federal brasileño y un grupo de empresas lograron su primer permiso para iniciar las obras”.

TEMORES
En el seminario organizado por Brasil, la CAF y el BM, el viceministro de Relaciones Exteriores, Juan Carlos Alurralde (observador asiduo en el caso de las aguas del Silala que aprovecha Chile), expresó el temor de que las represas Jirau y San Antonio, sobre el río Madeira desaten inundaciones en el lado boliviano y daños en la economía y salud indígenas.

Según Alurralde, Bolivia no está satisfecha con los informes en pro de las hidroeléctricas, prontas a operar el 2012 y el 2013. Es más, las inundaciones y alteraciones en el flujo de agua podrían incluso inviabilizar otros proyectos hidroeléctricos en territorio boliviano.

Santo Antonio y Jirau serán capaces de generar 6.450 MW, 1.000 menos que los 5.450 previstas por Cachuela Esperanza, El Bala y las cachuelas sobre el Madera boliviano.

EL INTERÈS BRASILEÑO
En Brasil ha existido un crecimiento económico sostenido lo cual ha contribuido a convertirlo en el país más influyente de América del Sur. Instituciones como el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) con activos de $159 mil millones, son instrumentos de una política nacional que apuesta por el fortalecimiento a empresas que contribuyan al desarrollo del país, mejoren la competitividad de la economía y eleven la calidad de vida de la población brasileña.

El crecimiento sustancial de la economía brasileña ha conllevado un incremento considerable de sus necesidades, energéticas y es ahora el tercer consumidor mundial de electricidad aunque su electricidad es cara.

El interés del Brasil por impulsar la integración energética sudamericana responde, en gran medida, a la necesidad de asegurar su abastecimiento de energía eléctrica. Entre 2009 y 2017 su demanda debe crecer, en promedio, en 5.900 megavatios anuales para poder mantener un crecimiento económico del orden del 4 al 5% anual.

Diversos consultores privados afirman que en los próximos 10 años el Brasil necesitará una capacidad adicional de producción de 50.000 MW, de los cuales 37.000 ya están en diferentes niveles de avance. Por esta razón, están en marcha grandes emprendimientos que también constituyen grandes oportunidades de inversión para la empresa privada y la banca multilateral brasilera. Actualmente Brasil viene apostando por la construcción de grandes represas como Tucuruí, Balbina y Itaipú, y actualmente está promoviendo represas como Belo Monte, Inambari, en Perú y Cachuela Esperanza, en Bolivia, y el Complejo hidroeléctrico del río Madeira cerca a la frontera entre Perú, Bolivia, y Brasil.

En este contexto, los presidentes Alan García del Perú y Luis Ignacio Lula da Silva del Brasil lanzaron formalmente, el 28 de abril de 2009, la carrera que debe culminar con la puesta en operación de un número indeterminado de grandes represas en los ríos de la selva altoperuana que, según lo informado, principalmente deben abastecer la demanda energética del país vecino.

La noticia de la firma del memorando de intención entre Brasil y Perú —uno de cuyos seis puntos hace referencia a las hidroeléctricas— fue mucho más comentada en Brasil que en el Perú, donde, a pesar de su evidente importancia geopolítica, económica, social y ambiental, pasó casi desapercibida. En esencia, el memorando plantea permitir que el Brasil estudie, financie, construya y opere hasta seis grandes hidroeléctricas en territorio peruano para abastecer sus necesidades de energía, comprometiéndose a comprar al Perú gran parte de la energía producida.

Las hidroeléctricas por construir son Inambari (2,000 MW), Sumabeni (1,074 MW), Paquitzapango (2,000 MW), Urubamba (940 MW), Vizcatán (750 MW) y Chuquipampa (800 MW), con un costo conjunto en el orden de los US$16 mil millones, de acuerdo a una información difundida por Bicusa.org.

MADERA-CACHUELA ESPERANZA
Para el proyecto Madera, se realizaron estudios básicos como levantamiento topográfico (sistema LIDAR), georeferenciación, hidrología (mediciones sedimentológicas y caudales), además de línea-base ambiental y geológica. El costo aún está por definirse.

El proyecto Cachuela Esperanza tiene casi listo el Estudio de Factibilidad Técnica, Económica, Financiera y Ambiental y el Diseño Final del aprovechamiento hidroeléctrico. Se prevé contar con una potencia instalada de 900 MW, mediante 18 turbinas Bulbo de 50 MW cada una, a un costo total de 2.464 millones de dólares, que incluye tendido de líneas y construcción de subestaciones.

Según lo informado por Tecsult, la represa tendrá una superficie de 690 kilómetros cuadrados, es decir tres veces más que cada una de las dos represas brasileñas. Entre otros efectos nocivos del proyecto sobre el medio ambiente y la biodiversidad serán: la alteración, pérdida de agua y del caudal del río, alteración y pérdida de vegetación en la zona de las obras, alteración y migración de peces, y alteración y pérdida de aves.

El IIRSA informó que, de acuerdo al contrato, Tecsult debe realizar tres estudios por un monto de 8 millones de dólares: Diseño final del proyecto Cachuela Esperanza, impacto en Bolivia de las represas Jiraú y San Antonio en Brasil, y tres alternativas – a nivel de pre-factibilidad - de posibles formas de aprovechamiento de las potencialidades del tramo binacional Bolivia – Brasil en el río Madera, Mamoré y Beni.

Los impactos a nivel social serán de reubicación de hogares, pérdida de tierras agrícolas utilizadas para el autoconsumo y comercio, pérdidas de recursos utilizados por la población, perturbaciones a la pesca, pérdida de bienes patrimoniales y aumento de enfermedades ligadas a la presencia de obras, señala Plataformaenergetica.org.

La construcción incluiría obras como una presa de 37 metros de altura y una esclusa, una central hidroeléctrica, vertedero e la instalación de varios generadores/turbinas. Demorarían en su construcción de hasta ocho años.

Según el especialista Henkjan Laats, tomando en cuenta que la cantidad de energía que produciría Cachuela Esperanza es más de tres veces menor que la energía generada en Brasil - 990 MW frente a 3300 y 3150 MW de Santo Antonio y Jirau, y que el área inundada (690 Km2) sería tres veces mayor que la de aquellas represas, el impacto de Cachuela Esperanza en temas como la emisión de gases con efecto invernadero sería diez veces más grave por cada MW producido.

El costo de la energía producida por Cachuela Esperanza será más alto que el costo de la energía producida por Jirao y San Antonio. Por lo tanto, como la energía de Cachuela Esperanza está destinada al mercado brasileño, en las negociaciones sobre el monto de dinero que pagará Brasil para la energía generada de Cachuela Esperanza, Bolivia difícilmente obtendrá el precio justo para la energía exportada.

Un argumento que se utilizó a favor del proyecto era la esperanza de Bolivia de tener una hidrovía hasta el Océano Atlántico, lo que mejoraría la viabilidad económica de Cachuela Esperanza. Esta posibilidad se vio frustrada desde que Brasil decidió no construir esclusas como parte de los proyectos hidroeléctricos Jirao y San Antonio, según LaHaine.org.

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jueves, 7 de julio de 2011

Presión Empresarial para Producción de Biocombustibles

Sectores empresariales sobre todo del oriente del país, con apoyo de transnacionales, ejercen una fuerte presión sobre el Gobierno nacional y el gobierno departamental de Santa Cruz para dar curso a la producción de biocombustibles, en especial, biodiésel, revela una investigación de Marco Octavio Ribera, difundida por la Liga de Defensa del Medio Ambiente (LIDEMA).

Advierte que los biocombustibles compiten con los alimentos a nivel mundial y hay tristes experiencias en países vecinos. Se aclara que al momento, y en el ámbito internacional, las oleaginosas como la soya pueden aportar sólo un 1 por ciento al mercado del biodiésel y el resto se destina al consumo de humanos y animales, sin embargo, la lógica expansión industrial a gran escala para producir biocombustibles, revertirá esa proporción, desplazando a las superficies de cultivos alimenticios tradicionales.

Se destaca que el año 2009 Bolivia no firmó el documento final de la V Cumbre de las Américas, realizada en Puerto España, debido a una cláusula a favor de los biocombustibles cuya producción es cuestionada por el Gobierno del presidente Evo Morales.

Sin embargo, en Santa Cruz, se anuncia el interés de empresas argentinas y brasileñas en invertir y transferir tecnología para el desarrollo de plantas de etanol o biodiésel, para lo cual se está buscando definir un apoyo del gobierno departamental, señala el estudio.

Esa iniciativa, agrega el estudio, se destinaría, en principio, a aliviar la inseguridad energética que aqueja al sector productor agropecuario y según la ANAPO (Asociación Nacional de Productores de Oleaginosas), se busca trabajar con principios técnicos sostenibles, respetando la cobertura boscosa actual y desarrollando los cultivos con especies nativas no comestibles resistentes, que crecen en lugares casi áridos o no aptos para el cultivo de alimentos.

Se recuerda que a partir de la Ley de Biodiésel (Nº 3207), promulgada en septiembre del año 2005, se recibieron una docena de iniciativas para la fabricación de biodiésel, las cuales no prosperaron debido a la ausencia de una reglamentación. “El Gobierno nacional ha declarado que no quiere poner en riesgo la seguridad alimentaria, razón por la que no da curso al tema del reglamento”, agrega.

La ANAPO, añade, enarbola la promoción del biodiésel con el argumento de que permitirá salir de la dependencia del diésel, se generarán fuentes de trabajo, se reducirá la contaminación ambiental y se evitará la fuga de divisas.

En abril de 2009 se dio a conocer que un grupo empresarial del oriente, comenzó a sembrar productos para fabricar biodiésel. Ese año se afirmó que al norte de la región de Santa Cruz existen cerca de 300 hectáreas de plantaciones de prueba de productos que serán usados para producir biodiésel.

Un alto funcionario de la empresa Guabirá mostró el año 2009 un cultivo de cinco hectáreas de piñón manso, una planta aceitera que proveerá el fruto para el biodiésel. En marzo de 2009, el CIAT, tenía previsto contar con una planta modular de producción de biodiésel en la localidad de Saavedra, ubicada a 65 kilómetros al norte de Santa Cruz.

En Santa Cruz se impulsa la iniciativa incluso apelando a la vigencia de la autonomía, de modo que mediante una ley departamental se autorice la elaboración de biodiésel con el argumento de que ese producto vaya a garantizar las necesidades de diésel en esa región.

Ribera advierte que a mediados del año pasado, la CAINCO arremetió con las proyecciones de los biocombustibles, con una serie de estudios sobre la potencialidad y ventajas desde la alternativa energética e incluso recibió el apoyo de un diplomático brasileño quien afirmó que países como Bolivia debían seguir los pasos del Brasil en el tema del etanol y biocombustibles.

Otra de las posibilidades que exploran los impulsores del biodiésel es el uso de la palma africana en el norte de La Paz, el norte de Santa Cruz, el sur de Pando y especialmente en el Beni donde ya existen experiencias palmíteras en curso.

La Ley 3546 de fines de 2006, de reactivación del complejo agroindustrial de San Buenaventura, especifica las proyecciones de producción de palma africana para la elaboración de biodiésel, agrega.

A principios del año 2010 se informó también sobre una iniciativa del cultivo de palma africana en la hacienda Sara, ubicada en la provincia Ballivián del departamento del Beni, cuyo aceite puede ser utilizado como materia prima para la fabricación de biodiésel, reemplazando al diésel. La visión de ese proyecto es generar un polo de desarrollo en el sudoeste del Beni, en base al cultivo de ese producto.

DATOS.

Experiencias.
Para especialistas carece de fundamento la afirmación de que con los biocombustibles se genera más alimento. Esto es rebatido por diversas experiencias latinoamericanas, donde la seguridad alimentaria de regiones enteras se ha visto deteriorada por la expansión de los cultivos industriales de soya.

Argentina
Según LIDEMA la ampliación de los cultivos agroindustriales de soya en la Argentina ocasionó los años 2008 y 2009 un éxodo masivo de trabajadores rurales que antes conseguían empleo en medianas y pequeñas granjas de productos básicos.

Paraguay
En Paraguay, el avance de los monocultivos de la soya transgénica y de caña de azúcar se expresa en un compulsivo proceso de acaparamiento de las mejores tierras. Ese país destina 2.4 millones de hectáreas a la producción de soya, pero contempla alcanzar los 4 millones para cumplir con sus compromisos de venta a la Unión Europea.

VARIOS AÑOS DE PROMOCIÓN
A partir del año 2007 se lanza la promoción de las bondades de los biocombustibles desde sectores agroindustriales del oriente, con énfasis en el biodiésel y el etanol, señala una investigación sobre el tema en Bolivia, realizada por el investigador Marco Octavio Ribera. “Los mensajes inclusivos llegaron a todas partes, incluso a las tierras altas. Los biocombustibles se podían obtener de remolacha, tarwi, poroto, quinua, incluso de thola (arbusto resinoso del altiplano que se usa como leña) y de cualquier otro producto imaginable. En el caso de muchas de estas fuentes novedosas, la competencia con productos alimenticios y el impacto a la seguridad alimentaria era clara y evidente, situación que posteriormente los consorcios agroindustriales y el IBCE corrigieron y procuraron cambiar de discurso”.

Como resultado del debate a nivel mundial sobre el costo ambiental y social de producir biocombustibles, se desmiente la versión de que éstos son más limpios. “También carece de fundamento la afirmación de que con los biocombustibles se genera más alimento", afirma.

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domingo, 3 de julio de 2011

Cachuela Promete Esperanza pero Genera Dudas

Si usted fuera cachueleño, estaría harto del abandono de su pueblo, reducido a 1.600 habitantes que aún añoran la época de gloria de la goma. Ni una señal telefónica decente había en esta población hasta hace unos meses, y eso que en 1920 tuvo el hospital más moderno de Latinoamérica. Se entiende que la subalcaldesa Shirley Martínez diga que “Cachuela le ha dado mucho al país”. La palabra ‘futuro’, el sueño de más empleos y desarrollo está ligado a otra palabra: hidroeléctrica. Esa obra tiene la dimensión de un sueño. O de una pesadilla. Eso fue lo que se discutió durante dos días en un seminario internacional realizado hace dos semanas en Cochabamba. Fue organizado por el Centro de Estudios Aplicados a los Derechos Económicos, Sociales y Culturales. (Ceadesc). Llegaron expertos de Perú y Brasil, que se sumaron a los de Bolivia para analizar todos los aspectos de este ‘megaproyecto’ que empezó a andar a paso firme el 27 de agosto de 2008. Ese día se firmó el contrato con la consultora Tecsult de Canadá. Se hizo en Cachuela Esperanza. La población no ocultaba la satisfacción de tener en ese lugar al presidente Evo Morales, el primero en visitar la zona.

Se trata de un ‘megaproyecto’ de $us 2.500 millones. El dinero no parece ser un problema, puesto que entre las posibilidades de financiamiento está el segundo banco más grande del mundo, el Bndes, según el experto Henjkan Laats, director de la fundación Puente Entre Culturas.

Cachuela Esperanza no es un proyecto aislado. Según Laats, es parte del llamado Complejo Río Madera. El diseño forma parte de un dibujo más grande, llamado Iirsa o Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Sudamericana. Gustavo Soto, investigador del Centro de Estudios Aplicados a los Derechos Económicos, Sociales y Culturales, narró el origen de estos proyectos; recuerda que el Iirsa nació el 30 de agosto de 2000, en la primera cumbre de presidentes. Doce países acordaron construir proyectos para la ‘inserción subcontinental’. Las obras abarcan transporte, energía y comunicaciones, por $us 69.000 millones. Se han terminado 51 de estos proyectos y hay en ejecución 189. En ellos se invertirán $us 38.000 millones, además de los 103 proyectos en estudio, que costarán $us 17.000 millones. Toda Sudamérica está contemplada en los llamados ejes de desarrollo. Está el eje Andino, eje Escudo Guianés, eje Interoceánico central, eje Perú-Brasil-Bolivia (ver www.iirsa.org). Ahí está ubicado el llamado complejo Río Madera. La carretera bioceánica Brasil-Perú y el tramo del ferrocarril Uyuni-Santa Cruz forman parte de Iirsa. Este gran proceso en la Amazonia abarca Brasil, Bolivia, Colombia, Perú, Venezuela, Ecuador, Guayana Francesa y Surinam. Es una población de 33 millones de habitantes. Hay 1,6 millones de indígenas en 370 pueblos. Los proyectos Iirsa son ‘vendidos’ con frecuencia como ofertas electorales. En 2002 se mencionaba la gran carretera Paz Estenssoro (que conectará Pando con Tarija) como parte de la oferta electoral. Para Soto, se trata de una integración subordinada a Brasil, que oculta su carácter procapitalista y a su vez, una subordinación a mercados emergentes como China e India.

¿UN ENGRANAJE MÁS?
El complejo Río Madera incluye las represas Santo Antonio y Jirau en territorio brasileño, la represa Ribeirao (proyecto binacional entre Bolivia y Brasil) y Cachuela Esperanza. Brasil empezó la construcción de Santo Antonio y Jirau sin preguntar a nadie, pese a que se trata de un proyecto conjunto. Bolivia tuvo que reclamar repetidas veces que se tome en cuenta el impacto de esas represas en su territorio. Ambas ya están en ejecución y sus estudios de impacto ambiental no consideran los efectos en el marco del Iirsa y ‘descuidan’ la afectación a cuatro estados brasileños, además de tierras indígenas. No en vano, una de las constructoras de Jirau, la francesa GDF Suez, es considerada una de las empresas más irresponsables del mundo. Ya hubo consecuencias. Murieron peces (11 toneladas) en 2008, hay gente que no quiere trasladarse y la malaria ha aumentado en un 200%. La criminalidad y la prostitución en Santo Antonio también se incrementaron. La experiencia en otras represas indica que aumentan el dengue, las parasitosis y las posibilidades de contaminación de peces con el mercurio que se deposita en los sedimentos.

LA PLATITA NO ES PROBLEMA
No hay datos precisos, pero en mayo de 2009 se estimó que 15 pueblos ribereños de Bolivia serán afectados por Cachuela Esperanza. No hay un estudio claro que indique lo que sucederá con especies endémicas y en peligro como el manicillo beniano, la chirimoya de pelos sedosos, el cayú de hoja blanca, el cayú del norte o el chocolatillo de gajo. El pacú y el dorado, especies migratorias e importantes para Bolivia y Brasil no se mencionan en ninguna parte de los estudios hasta ahora conocidos. Tampoco las especies de mamíferos de la zona. El investigador brasileño Guilherme Carvalho vive a 70 kilómetros de una de estas represas y afirma que los pescados que come son los que desovan en Bolivia. “Son peces que migran 3.700 kilómetros. Los compro en las ferias públicas en mi ciudad. El estudio no analiza nada de eso, sólo el área próxima a la represa. El estudio de impacto ambiental es un instrumento fallido”, asegura. Carvalho es un profundo conocedor de uno de los instrumentos de financiamiento más poderosos del mundo. Se trata del Bndes, el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social. Después del Banco de China, el más grande del mundo, está el Bndes. Es cuatro veces más grande que el Banco Mundial, el BID y la CAF juntos. Sólo el año pasado desembolsó $us 100.000 millones en hidroeléctricas, empresas mineras, plantas de celulosa y en el sector automovilístico.

Recientemente, Brasil cambió su legislación para que sus empresas públicas puedan actuar en países vecinos. Ejemplo: Electrobras está involucrada en la construcción de 15 hidroeléctricas en Perú. El Bndes es el brazo operativo para que los países vecinos de Brasil integren su infraestructura para ser más competitivo.” Por eso Bndes otorga créditos a empresas brasileñas para que se conviertan en transnacionales. Un ejemplo de la penetración de empresas apoyadas por el Bndes es lo sucedido en Argentina. Hace dos años, Brasil tenía cien empresas en ese país. Cristina Kirchner levantó las barreras para la instalación de empresas brasileñas y hoy existen 270 empresas brasileñas en territorio argentino. “Estamos en un proceso de cesión territorial al gran capital. Por eso hay reordenamiento de territorios. Las actividades productivas desarrolladas por las comunidades locales tienden a desaparecer. Así, los conflictos se diseminan en la Amazonia”, explica. Esos conflictos se refieren a falta de cumplimiento de las leyes laborales, al punto de que se habla de trabajo esclavo. “Se cumplían sesenta horas de trabajo, cuando la ley dice 44”, informa. Además, hubo un aumento de los homicidios dolosos entre 2008 y 2010 y un incremento de 18% a la explotación sexual de menores. Los estupros aumentaron un 208% desde que empezó la construcción de las hidroeléctricas y se instaló un prostíbulo al que los trabajadores de la planta asistían presentando una tarjeta en la que se marcaban los servicios.

Por estos motivos, el diputado de la zona, Juan Carlos Ojopi, ha pedido constantemente informes al Gobierno. Ha recibido información, pero advierte de que “este megaproyecto requiere de megatalleres. Brasil y Perú ya nos mostraron lo que pasa”.

LAS OPCIONES
Con casi 1.000 megavatios, la energía que producirá Cachuela Esperanza equivale al 80% de lo que actualmente produce Bolivia. Somos un país que consume muy poca energía. Además de eso, la Tarifa Dignidad, que rebaja un 25% de la factura a quienes necesitan menos de 70 kilovatios al mes. Estas cifras, brindadas por el economista e ingeniero eléctrico Enrique Gómez, indican además de que en el área rural se consume 20 kilovatios al mes. “Se dice que la gente enciende el foco para buscar fósforos y encender la vela”, comenta el especialista. Con esos números, las generadoras no son rentables. Vender a Brasil, donde se paga $us 19 por kilovatio/hora parece más atractivo que cobrar al consumidor boliviano, que paga $us 6,73 por kilovatio/hora. Claro, tenemos la subvención del diésel y un gas barato. Pero señala un punto preocupante: en el oriente, el costo de generación de energía con diésel subvencionado es de $us 50 por megavatio/hora; la energía de Cachuela Esperanza costará $us 100.

El ex gerente de la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) se extraña de que el Gobierno vetara un proyecto para generar energía en Cobija a partir de la cáscara de castaña. Holanda subvencionaba una parte del proyecto y ENDE sólo invertiría $us 200.000. “Al subir Evo, vetó la idea porque querían proyectos faraónicos. Si fracasaba, perdíamos 200.000 dólares, pero si tenía éxito, podíamos reproducir la idea en diferentes poblaciones”, asegura. En Beni se habló de construir pequeñas hidroeléctricas, pero no hay voluntad política. “A quien se anima a invertir en pequeñas centrales, le dan un trato discriminatorio. San Joaquín, en el Chapare, no puede vender a otros. En otros países, las centrales eólicas tienen un tratamiento preferencial, pero en Bolivia no”, protesta.

Entre las opciones sugeridas está una versión más pequeña de Cachuela Esperanza, que generaría 30 megavatios (no 1.000 como ahora se pretende). “Se atendería así la pequeña demanda del norte boliviano: seis megavatios Riberalta, ocho Guayaramerín. También están los biodigestores (que producen energía gracias a la quema del metano) y el uso de la cáscara de castaña, cuya reserva alcanza para 20 años.

Todo está claro para Vanessa Cueto, vicepresidenta de la ONG Derecho, Ambiente y Recursos Naturales (DAR), que trabaja en Perú. DAR está haciendo seguimiento a cinco centrales que se están construyendo en la Amazonia peruana. Una de ellas es Inambari y otra, Pakitzapango. Forman parte de las cinco que están proyectadas para vender energía a Brasil. El acuerdo se firmó en junio del año pasado entre las cancillerías de ambos países. Se fijará la cantidad de electricidad que se venderá al coloso latinoamericano y esa cifra no podrá variar en 30 años, aunque la demanda peruana de energía aumente. Estos proyectos obligarán a desplazarse a 7.000 personas, se perderán 90 millones de hectáreas de bosques y los 3.000 kilómetros de líneas de transmisión generarán un área deforestada de 6.000 hectáreas.

LAS EXPLICACIONES
Víctor Van Oeyen, asesor de comunicación del Ceadesc, dice que es llamativo el silencio que el Gobierno guarda en el tema Cachuela Esperanza. Los efectos de los que no se habla fueron simulados por expertos de Cipca (Centro de Investigación y Promoción del Campesinado), que determinaron una afectación por el embalse de 600 km2, mientras que el estudio de Tecsult dice que serán 280. Se llega a afectar a 50 comunidades, poblaciones intermedias y ciudades, incluso Riberalta, que tiene 100.000 personas. “En años anteriores Riberalta ya fue afectada, y los estudios brasileños no contabilizaron superficies que siempre se inundan”, afirmaron Roberto Menchaca y Marcos Nordgren. Según los investigadores, la superficie afectada será de 15,8 millones de hectáreas, lo que involucrará a 436 comunidades y 330.000 habitantes. “Estamos hablando de una superficie adicional igual al departamento de Cochabamba”, asegura. Walter Justiniano, investigador independiente del Ministerio de Medio Ambiente y Aguas y fogoso crítico de la represa, señala que Tecsult afirmó, en su informe, que no es viable proveer de energía a Cobija, la capital del departamento en el que estará la hidroeléctrica. El motivo: los 500 kilómetros que la separan de Cachuela requieren de una inversión millonaria en el sistema de transporte.

Dos ingenieros de ENDE dieron algunas respuestas. Marco Escóbar (jefe del departamento de Hidráulica) y Aldo Delgadillo, supervisor del proyecto Cachuela Esperanza, explicaron que aunque Tecsult dice que no es viable otorgar energía a Cobija, la posición de ENDE es diferente. Esa declaración fue, en parte, tranquilizadora, sin embargo, en los temas ambientales tuvieron poco que decir. Se limitaron a explicar que el embalse “es agua, por lo tanto, es vida”. Destacaron los heroicos trabajos para completar la cartografía en la región y defendieron el proyecto, indicando que responde a una visión de largo plazo. Sin embargo, esa visión esconde, según un investigador brasileño, la intención de penetrar en territorio boliviano y extraer riquezas como la madera.

¿Nos beneficia?, es una de las preguntas que se formulan los especialistas. Los investigadores dicen que el gran beneficiado será Brasil y la gran endeudada, Bolivia.

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domingo, 5 de junio de 2011

Día Mundial del Medio Ambiente

El “Día Mundial del Medio Ambiente” (World Environment Day) es un evento anual que se lleva a cabo el 5 de Junio. Fue establecido por la Asamblea General de Naciones Unidas, en su Resolución 2994 (XXVII) del 15 de diciembre de 1972 con la que se dio inicio a la Conferencia de Estocolmo (Suecia), cuyo tema central fue el Medio Humano.

El Día Mundial del Medio Ambiente es uno de los principales vehículos que las Naciones Unidas utilizan para fomentar la sensibilización mundial sobre el medio ambiente y promover la atención y acción política al respecto.

Los objetivos son darle una cara humana a los temas ambientales, motivar que las personas se conviertan en agentes activos del desarrollo sostenible y equitativo, promover el papel fundamental de las comunidades en el cambio de actitud hacia temas ambientales, y fomentar la cooperación, la cual garantizará que todas las naciones y personas disfruten de un futuro más prospero y seguro.

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lunes, 30 de mayo de 2011

Obsolescencia Programada: Comprar, Tirar, Comprar

Baterías que se “mueren” a los 18 meses de ser estrenadas, impresoras que se bloquean al llegar a un número determinado de impresiones, bombillas que se funden a las mil horas… ¿Por qué, pese a los avances tecnológicos, los productos de consumo duran cada vez menos?


Magnífico documental emitido por TVE sobre obsolescencia programada, es decir, la reducción deliberada de la vida de un producto para incrementar su consumo.

Rodado en España, Francia, Alemania, Estados Unidos y Ghana, Comprar, tirar, comprar, hace un recorrido por la historia de una práctica empresarial que consiste en la reducción deliberada de la vida de un producto para incrementar su consumo porque, como ya publicaba en 1928 una influyente revista de publicidad norteamericana, “un artículo que no se desgasta es una tragedia para los negocios”.

Tras tres años de investigación, el documental hace uso de imágenes de archivo poco conocidas; aporta pruebas documentales y muestra las desastrosas consecuencias medioambientales que se derivan de esta práctica. También presenta diversos ejemplos del espíritu de resistencia que está creciendo entre los consumidores y recoge el análisis y la opinión de economistas, diseñadores e intelectuales que proponen vías alternativas para salvar economía y medio ambiente.


  • Quien crea que un crecimiento ilimitado es compatible con un planeta limitado o esta loco o es economista
  • Se crea un producto cada tres minutos ¿Es necesario?
  • La obsolecencia programada provoca un flujo constante de residuos que acaban en paises del tercer mundo
  • El mundo es suficientemente grande para satisfacer las necesidades de todos pero siempre sera demasiado pequeño para la avaricia de algunos
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jueves, 19 de mayo de 2011

Cainco Promueve el Uso Energía Eólica

La Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco) presentó el proyecto “Parque Eólico y Energías Alternativas”, la iniciativa busca impulsar la implementación de un modelo de energía alternativa que cuide el medioambiente y se creen normas que las promuevan en el departamento cruceño.

La Energía eólica es la energía que se genera gracias al viento, este proporciona energía cinética generada por efecto de las corrientes de aire, y que es transformada en otras formas útiles para las actividades humanas.

La presentación se realizó en el marco de la reunión de la Cámara Internacional de Comercio (ICC), cuyo representante para Bolivia es Cainco. La comisión de Medio Ambiente y Energía de ICC - Bolivia, tuvo la presencia de David Baringo, representante de la multinacional española IDOM y del ex director del parque eólico del Distrito Federal (México), César Aguirre.

A la misma asistieron miembros de la Comisión de Medio Ambiente y Energía de ICC-Bolivia, representantes de instituciones, industrias y del Gobierno Autónomo de Santa Cruz. Se ha fijado otra reunión para dar continuidad a esta iniciativa.

International Chamber of Commerce (ICC-Bolivia) es el capítulo boliviano de la Cámara de Comercio Internacional con sede en París. Ha sido constituida por Cainco y su objetivo fundamental es agrupar a los miembros de la comunidad empresarial y jurídica boliviana que deseen tener vínculo con la ICC, así como también ofrece una plataforma de intercambio de información y conocimientos sobre el desarrollo, avances y aplicación de formas de derecho comercial.

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domingo, 24 de abril de 2011

Las Cocinas Ecológicas Usan Energía Solar y Son Más Sanas

Existen dos tipos de cocinas ecológicas, las a combustión, que reemplazan a los fogones, y las solares que necesitan de los rayos del Sol para cocinar los alimentos.

SOLARES
Los rayos del Sol calientan las planchas de la cocina ecológica y los alimentos de la olla quedan cocidos en dos horas y media.

La cocina es una caja térmica de cubierta, sellada con aislante que no permite la salida de líquidos, ni de aire. Sirve para preparar sopas y segundos. Es práctica de usar, es económica, cómoda y puede reemplazar a un horno tradicional para preparar panes, queques y otros.

Las solares pueden reemplazar a las cocinas tradicionales que funcionan con garrafas de Gas Licuado de Petróleo (GLP).

COMBUSTIÓN
El Centro de Desarrollo de Energía Solar (Cedesol) ofrece a los municipios y comunidades interesadas las conchas a combustión, en reemplazo de los fogones a leña como alternativa para mejorar la salud, ahorrar tiempo y dinero y contribuir al medio ambiente.

Los tradicionales fogones a leña, fabricados de barro y ladrillo, generan grandes cantidades de humo y hollín que son retenidos en las habitaciones y constantemente son inhalados por los habitantes de la vivienda. En cambio, las conchas a combustión, elaboradas con planchas, ladrillos reflectores rodeados de ceniza, reducen el uso del combustible (la leña) hasta en un 25 a 30 por ciento.

Sólo se usa ramas o maderas pequeñas y el calor es retenido por los ladrillos reflectores y genera una mínima cantidad de humo y el hollín es inexistente.

Las tecnologías alternativas para cocinar son las herramientas más importantes para reducir el sufrimiento del ser humano y relevar la degradación ambiental.

Contribuyen a una mejor salud, mejor nutrición, más tiempo productivo, reduce índice de desertificación y permite ahorros considerables de gastos para combustibles.

FUNDACIÓN
Cedesol es una fundación sin fines de lucro que contribuye al medio ambiente capacitando y asesorando a las personas y comunidades para que sustituyan el uso de los fogones a leña y las cocinas a gas por las conchas a combustión y las cocinas solares para que de esta forma mejoren su salud y la de su familia.

Nueva alternativa de cocinar sopas y segundos saludables
El sabor de las comidas preparadas en una cocina ecológica, ya sea solar o a combustión, no es el mismo. Sin embargo, a la larga, el gusto será mayor por la concentración de alimentos y el aporte al medio ambiente, señaló el director del Centro de Desarrollo de Energía Solar (Cedesol), David Whitfield.

Las ventajas de cocinar en un equipo ecológico son variadas. En una cocina a combustible, las personas no tienen que estar pendientes de atizar la leña, gastan menos dinero comprando caballetes (cada amarro de leña vale desde Bs 10 a 15) y contribuyen a su salud por la reducción de la exposición al humo y el hollín.

El procedimiento de preparación de los alimentos y hasta la cocción es similar al de un fogón de barro o ladrillo.

La cocina solar tiene ventajas y desventajas. No puede ser utilizada a cualquier hora del día y se requiere de los rayos del Sol para la cocción de los alimentos.

La preparación es totalmente diferente a la tradicional. Todos los ingredientes (verduras, arroz, papa, arveja, sal y otros) deben ser añadidos al mismo tiempo en una olla con agua y después incorporarla a la caja térmica o cocina solar.

No importa si es una sopa o segundo. La cocina tipo caja solar deja cocinados todos los alimentos, sin que se quemen, en cuestión de dos horas y media. Lo único que no está permitido es preparar chicharrones y frituras.

Los municipios y comunidades pueden acceder a la tecnología
La Gobernación, los municipios, las comunidades y personas particulares interesadas en adquirir las cocinas ecológicas pueden solicitarlas al Centro de Desarrollo de Energía Solar (Cedesol) y no sólo recibirán los equipos, sino también asesoramiento y capacitación por un año.

“No vamos a un lugar hasta que estamos invitados. Tiene que haber una solicitud de cooperación y acordamos una estrategia y cronograma de trabajo”, dijo el director del Centro de Desarrollo de Energía Solar (Cedesol), David Whitfield.

Después de la invitación, Cedesol se encarga de brindar una explicación a los alcaldes o dirigentes de barrio o comunidades para que conozcan los beneficios de las cocinas ecológicas. Si el equipo cubre las expectativas, se inicia el entrenamiento y programa de capacitación a los beneficiarios.

El dinero que los comunarios o interesados deben pagar por cada cocina ecológica va desde Bs 600 a 900, pero Whitfield aclaró que el dinero sólo logra cubrir los gastos del material con que fueron elaborados y que a la larga los beneficios serán mayores.

“No queremos decir que es un gasto, sino una inversión”, afirmó Whitfield.

Los beneficiarios recibirán talleres sobre salud ambiental, el uso de los equipos, cuidados y otros.

Cedesol se encargará de efectuar un seguimiento por un año a las personas que adquirieron el equipo.

El humo de la leña provoca enfermedades respiratorias
La contaminación en ambientes cerrados puede ser un factor de riesgo importante para la salud humana considerando que las personas pasan más del 60 por ciento de su tiempo en sus casas. Cincuenta por ciento de la población mundial y aproximadamente 90 por ciento de la población rural en países en desarrollo usan combustibles de biomasa tales como leña, estiércol y restos de cosecha como fuente de energía.

Algunos estudios consideran que América Latina representa el 12 por ciento del consumo global de biomasa.

El mayor uso de la leña se concentra en los hogares rurales y semi-urbanos. La leña es todavía el principal combustible residencial en Bolivia, ya que suministra aproximadamente el 40 por ciento de la energía total utilizada. Asimismo, aporta el 80 por ciento de la energía usada en los hogares rurales.

Globalmente, el uso de combustibles sólidos ha emergido como una de las diez amenazas más importantes para la salud pública, por el uso de combustible de biomasa.

Los problemas asociados a contaminación del aire en ambientes cerrados incluyen infecciones agudas en vías respiratorias bajas en niños, enfermedad respiratoria pulmonar obstructiva crónica, asma, bajo peso al nacer, incremento del riesgo de tuberculosis pulmonar, bronquitis, disminución de capacidad vital forzada y volumen espiratorio forzado. Otros estudios han descrito que el humo de leña es un factor de riesgo para varios tipos de cáncer, incluyendo carcinoma nasofaríngeo, laríngeo y oral y pulmonar.

Muchas de las sustancias que contiene el humo de biomasa pueden ser perjudiciales para la salud humana.

Las más importantes son las partículas, el monóxido de carbono (CO), los óxidos nitrosos y sulfurosos (Nx y SOx), los hidrocarburos aromáticos policíclicos, algunos de los cuales como el benzo a pireno, son carcinogénicos.

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Evo Morales Descarta Uso de Energía Nuclear

El presidente Evo Morales descartó el uso de la generación de energía nuclear en Bolivia, durante un discurso pronunciado ayer al conmemorar el aniversario de la primera Conferencia Mundial de los Pueblos por el Cambio Climático y Derechos de la Madre Tierra.

“Yo quiero aprovechar esta oportunidad y espero no equivocarme. Tenía mucho deseo de que Bolivia tenga energía nuclear, pero energía nuclear y no bombas atómicas ni nucleares, pero ahora me di cuenta que estaba equivocado habría que repensar y desde acá, al ver al Japón, plantearnos que Sudamérica debe decir sin energía nuclear para defender la vida de los bolivianos, de los americanos y los latinoamericanos. Es un nuevo debate. A veces podemos estar equivocados”, dijo Morales.

Las declaraciones de la primera autoridad del país fueron emitidas a tiempo de recordar el terremoto y tsunami del 11 de marzo que sacudió a Japón dañando la planta nuclear de Fukushima, la misma que liberó radiactividad.

El mandatario también afirmó que algunos representantes de Japón están arrepentidos de no haber apoyado las propuestas sobre el cambio climático que propuso su Gobierno.

“Tengo información de que algunos representantes de Japón están un poco arrepentidos por no haber apoyado nuestra propuesta en las Naciones Unidades o algunos eventos naturales sobre el cambio climatológico, el calentamiento global”, afirmó Morales.

"Lo que pasó en Japón con la energía nuclear es muy grave", insistió el mandatario, y reiteró que por ello revisará los planes de su Gobierno con el de Irán para desarrollar esa industria. Acusó a los países capitalistas, desarrollados e industrializados de dañar el medio ambiente.

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viernes, 1 de abril de 2011

Enersol S.A., Instalará 2.300 Sistemas Solares en el Departamento de Chuquisaca

“Enersol tiene previsto instalar 2.300 sistemas solares domiciliares en el departamento de Chuquisaca, es un proyecto financiado por el Banco Mundial”, explicó a Energy Press, Eduardo Lozada, gerente general de esta empresa dedicada a brindar Soluciones Globales de Energía en el país.

Adicionalmente, informó que “se tiene previsto instalar también Sistemas Solares de Inyección a la red. Se trata de instalaciones de 5 a 10KWp de paneles solares que, en vez de cargar baterías, inyectan la energía directamente a la red en corriente alterna. Si bien la energía solar es más cara que la energía de la red, son proyectos de enfoque medio ambiental”.

El ejecutivo agregó que el primero de estos sistemas en Bolivia fue instalado, precisamente, por Enersol S.A., para Biocentro Güembé hace algo más de dos años.

Respecto de otros proyectos en el rubro de telefonía, indicó que está por confirmarse la instalación de algunas plantas de energía corriente contínua y corriente alterna (DC y AC, por sus siglas en inglés), a dos de las principales compañías telefónicas del país.

ACERCA DE ENERSOL S.A.
Enersol S.A., es una empresa dedicada a brindar Soluciones Globales de Energía, tanto en el área rural como en el área urbana. Se enfoca en el uso de Energías Renovables y en Sistemas de Eficiencia Energética, expresó Lozada al explicar las actividades en las cuales se desenvuelve su empresa.

“Para el área rural, donde no llega el tendido eléctrico, ofrece Sistemas de Energía Solar, de Energía Eólica y Sistemas híbridos. Para poblaciones con servicios de energía deficientes, o sólo disponible durante algunas horas al día, ofrece Sistemas de Inversores/Cargadores, que permiten cargar bancos de baterías de gran capacidad en pocas horas, para así tener energía el resto del día a partir de las baterías”, aseveró.

“Enersol maneja también una línea de equipos especiales, modulares y redundantes, prácticamente a prueba de fallas, orientado al sector de Telecomunicaciones, Gas y Petróleo, y entidades Financieras”, sostuvo Lozada.

Según el ejecutivo, Enersol S.A., tiene tres mercados fundamentales: Doméstico, donde se realizan instalaciones a particulares, especialmente a ganaderos, agricultores y campesinos; mientras que en el segundo mercado, el corporativo, identificado por Lozada, atiende los requerimientos de compañías telefónicas, de Gas y Petróleo y Grupos Industriales del país.

Asimismo, indicó que el tercer mercado de Enersol S.A., es el Institucional, a través del cual se ejecutan proyectos del Gobierno central, gobiernos departamentales, municipales, ONG’s e instituciones de cooperación internacional.

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